La arquitectura de la palabra (Vol. VIII): Lemuria

Foto de portada: Enciclopedia Online

El arte se abre paso de diversas formas. Algunas son concretas, otras son vanguardias y algunas caen en lo abstracto. Aquí es donde comienza el eterno debate: ¿es arte? Podemos comenzar a realizar todo un discurso y debate filosófico, estético y epistemológico sobre la naturaleza del arte, forma y fondo; sin embargo, este no será nuestro punto de partida. El mismo comienza de algo que muchos olvidamos: la voluntad del hombre. Una voluntad que no es un simple manojo de sentimientos desordenados o una improvisación tan clásica que nos lleve a gritar ¡eureka! como si fuera el aire que respiramos. No, la voluntad es un acto simbiótico y paralelo a la inteligencia, aunque no parezca. Es como un pequeño halo, delicado, que parten juntos, aunque separados, para dar inicio a la acción del ser humano. El corazón humano se asombra, desea, conoce y recrea. Aquí el arte asume un estado casi epifánico sin escapar de su procedencia humana.

De igual manera, los grupos de artistas se abren paso. No todos son yerba mala que crece a mitad del camino. También existen los grupos frescos que intentan descentralizar y expandir los territorios poéticos, en este caso. Por eso, presentamos a tres jóvenes poetas peruanos que son distintos entre sí, pero que guardan esa trinidad que amalgama equilibradamente entre prosa, verso y prosa poética. Lemuria se convierte en una oportunidad y por eso presentamos a este joven, pero esperanzador, colectivo peruano que logra juntar poesía romántica, filosófica y existencial, junto a la narrativa personal y testimonial. Sin ánimos de lucro ni vanidad, solo con los corazones colocados para abrirse a la realidad y al mundo que, muchas veces, golpea con dureza.

Sin embargo, el arte abre pasos y caminos. Uno de estos es Lemuria y dejamos una muestra para su lectura.


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Diego Alonso Samalvides Heysen (Lima, 2000). Actualmente cursa la carrera de Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Ha sido redactor de UCI Noticias. Actualmente se desempeña como columnista en la Revista Cocktail. Ha publicado el poemario “Cuerpo de amor” bajo el sello de la editorial Summa (2020). Obtuvo el 4to lugar en el 5to Concurso de Poesía Nacional Antenor Samaniego en la edición por el centenario del natalicio del legendario poeta peruano. Sus poemas han formado parte de antologías poéticas como “Primavera de Versos”, “Amor Libre” y “Noche de Versos” de la Sociedad Peruana de Poetas. Ha publicado poemas en las revistas literarias digitales: Lenguaje Perú (Perú), Ángeles del Papel (Perú), Cuenta Artes (Perú), El Buen Librero (Perú), Editorial Libre e Independiente (Perú), en la octava edición de la revista Íbidem (México), en Desafíos Literarios (España). Ha sido considerado en la lista de “10 autores que debemos conocer/contra una mirada «limitada» de la poesía peruana última-Julio Barco (2010-2020)”, publicado en Lenguaje Perú y editado por el Instituto Cultural Iberoamericano (España) bajo el título de: “Yo construyo mi país con palabras” en honor al poeta peruano Washington Delgado. Ha participado en el I Festival peruano de poesía joven “Desde los hombros de nuestra historia” y en “La poesía es resistencia” organizado por el Presidente de la FIP Primavera Poética, junto a distinguidas personalidades de la literatura peruana.
Poema XXII

Cómo decirte adiós sin que me duela
sobrevivir a tu amor implacable
y a los días pálidos
con el color de las casas viejas
forjarme como un hombre que no ha vivido
olvidar que he amado y restaurarme.
Cómo decirte adiós sin que me duela
quedarme con el corazón solo
y no decir que volverás
con la misma intensidad con que dije que te amaba
y no decir que el amor es para toda la vida
cuando solo he vivido de verdad contigo
y no volver a querer nunca
y abrir todas las puertas
y morirnos aislados
sin que el amor pueda salvarnos.

De Cuerpo de Amor
Summa, 2020

Poema IX

El rostro del amor se parece a ti
y se parece a los largos cabellos
que protegen y besan tu cabeza dócil.
El rostro del amor se parece a ti
y a todos los caminos que se extienden por tu piel
a tus muslos blancos
a tu silencio puro e inmaculado.
Se parece a tu boca
y a todas las cosas
porque en todas las cosas
hay amor
y hay dolor
y estoy yo.

De Cuerpo de Amor
Summa, 2020

Poema XXV

Todavía pienso en ti
y cada pensamiento
que va y te elige
me elige cada vez menos
y todo yo voy siendo
humareda prolongada
nube pasajera
detrás de tu cielo.
Enumero los retratos
que se arremolinan
en el viento
y todo el olvido
llena de golpe
mi vacío
y otras son las memorias
que me llevan a ti
y cada día es otra la postal que leo
y otro el poema que te escribo.

De Cuerpo de Amor
Summa, 2020


Luis

Luis Eduardo Coronel Cárdenas (San Martín, 1997) Estudiante de Derecho. Actualmente reside en Trujillo. Un microrrelato y un poema de su autoría fueron publicados en dos obras colectivas. Además, un poema suyo fue publicado en la segunda edición de la Revista Cuenta Artes (marzo, 2019). De igual manera, ha sido antalogado por la Sociedad Peruana de Poetas y seleccionado para la antología virtual “Discursos Estéticos” (Liberoamérica, 2019), así como en diversos medios literarios físicos y virtuales. Autor de Flébil (Ángeles Del Papel Editores, 2019) que ha recibido muy buenos comentarios del medio literario.
Arte no poética

Puse en marcha la escritura de este poema,
pero el lenguaje me derrota.
Aun así, quiero escribir
_________________y seguir escribiendo
hasta que quede mi obra
como símbolo de haber sido yo
una continua búsqueda del todo
_________________o de la nada.
No importa si las palabras se agotan
o terminan vacías como el que escribe,
solo anhelo que, al fin,
la vida no sea un recuerdo permanente…

La poiesis en el Tumi

Imaginar a Heidegger en El Tumi
preguntándose por el ser
y tratando de escudriñar
epistemológicamente al tiempo

Heidegger evocando a Hölderlin
rodeado de poetas que nadan
en su propio vómito
____/en su poesía/

Heidegger escribiendo una carta
para Arendt, recordando
las conversaciones filosóficas
después del sexo
____/mientras una cumbia-fusión
____resuena en el bar de la nostalgia/

La reflexión sobre el existencialismo
______________________el nazismo
______________________la cuestión judía
______________________la segunda guerra mundial
abriéndose paso después de que alguien
inserta una moneda en la rockola
y cada diez minutos
niños –ambulantes- adultos
interrumpen la inspiración
para ofrecer caramelos
________/a los niños no les importa
____________para qué filósofos
________________en tiempos de miseria humana,
____________________-ellos la sufren- /
En El Tumi hay, al menos,
un filósofo de la vida en cada mesa
____/Martin Heidegger influenciado
____por las teorías de los sabios:

SER Y TIEMPO,
ser el tiempo
[vociferan]
ser como el tiempo:
aspirar a la ETERNIDAD…

Temores del secigrista o del egresado

Acaso será la última vez
que la libertad crepita en mí.

Después de hoy
habrá que conocer el sabor del pan
obtenido con el sudor propio,

ir degradándose tal cual los papeles
amontonados
que cubren la oficina
y la vuelven inservible,

igual que a uno
le va ganando la vida

y cuando te das cuenta
eres nada más que un burócrata
agrietando los días de la gente,

un autómata dispuesto a sacrificar sus emociones,
uno de esos males necesarios
a quien, las personas, miran con recelo…


Walter

Walter Velásquez, 22 años. Estudiante del cuarto año de la carrera de Periodismo en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Coautor de la reciente antología poética El dolor de la tinta (El verso azul, 2018), que fue publicada en la Feria Ricardo Palma y en la Casa de La Literatura Peruana. La escritura se ha vuelto su novia. Algunos trabajos suyos han sido expuestos en revistas de España, Chile, México y Argentina. Sus poemas aparecen en las antologías El Mar no cesa (Ángeles Del Papel, 2019) y Poesía al lado del camino (Marginales, 2019). Ha sido finalista de microcuentos en España y se encuentra preparando su primer libro de cuentos.

La canción de mi juventud: Smells Like Teens Spirit de Nirvana

Era mi cumpleaños número 12 y mi prima Fiorella me obsequió uno de los mejores regalos de mi vida: el disco Nevermind, de la banda grunge/rock alternativo Nirvana, que es conocida por haber tenido en sus filas a una de las mejores voces y mejores artistas de la historia del rock: Kurt Cobain quien luego se mataría a la edad de los 27 años en 1994. El disco fue producido por Butch Vig, productor de Sub Pop Records. Este álbum para muchos críticos es considerado como el mejor álbum de la decada de los años 90 y como el mejor álbum de la historia del grunge. 12 canciones, pero había una que destacaba en especial, y que curiosamente sería la primera en empezar: Smells Like Teen Spirit. Para mi, esa canción marco lo que sería mi enorme apreciación y admiración a Nirvana que tengo hasta ahora, pero a la vez, iniciaría lo que sería mi espíritu libre como adolescente en ese tiempo, Por allá en el 2009, me había vuelto rebelde, malcriado, necio e insoportable, quizás porque me consideraba una persona más de la generación rebelde. Pero la realidad es que lo hacía porque me consideraba un verdadero fan de Nirvana.

La letra de la canción tiene un significado altamente social y juvenil, porque incita a los jovenes no solo a ser rebeldes, sino que también a enfrentarse a un sistema injusto, manipulador, aprovechador como es la política corrupta. Aquí por ejemplo hay una parte de la letra de la canción:

Load up on guns and bring your friends
It’s fun to lose and to pretend
She’s over bored and self assured
Oh no, I know a dirty word

Traducción:

Carga las pistolas y trae a tus amigos
Es divertido perder y pretender
Ella está demasiado aburrida y segura
Oh no, yo sé una palabra sucia.

Esta letra tiene un significado rebelde y incitador, puesto que incita a luchar por una causa sin que el resultado sea necesariamente ganar o perder. Otro importante aspecto es la voz que le mete Cobain a la canción. Una voz aguda con signos de rabia, antipatía, molestia y ira, como si alguien le hubiera quitado algo importante en su vida. Agregándole su solo de guitarra, más los ruidosos tambores de la batería de Dave Grohl, convierte Smells Like Teen Spirit en una canción con un sonido brutal y rabioso, logrando así que se convierta en mi canción de la juventud.

Intensidad

Busco la definición que se ha apegado a mi durante todo este tiempo. Quisiera soltar lágrimas por la frustración que siento y al tratar de buscar una solución. A veces quisiera sentir que la gente exagera cuando menciona esa maldita palabra, pero no se equivocan. Quién diría que detrás de ese joven carismático se encuentra un alma perdida en la confusión y lamentación. Qué por más aparente sonreír, bailar y reír hay una oscuridad que apaga toda la motivación y positivismo que busca en sí. Busco conversar para no sacar una impresión, ni menos un asombro. Eso lo de querer llamar la atención o buscar la atención del círculo social es una pérdida de tiempo. Simplemente busca socializar porque en el mundo de las normas sociales es conversar o quedarse callado. Lo segundo a veces es un buen escape o buena solución, mientras que lo primero o te ayuda o te caga. A mí me caga, aunque hace bastante tiempo no me ocurría semejantes cosas. Antes conversaba y podría captar la atención de las personas. Ahora se van y te dejan sin aliento. O simplemente buscan ignorarte porque quizás sea la manera más diplomática o aceptable. Que te digan raro es algo normal porque todos los somos en una cierta manera. Pero intenso duele, y sí que duele. Me parece hasta a veces cómico porque no suelo llorar o no hago un drama total de lo que me ocurre. Antes quizás porque me enamore una vez, y fue la única vez. Era chibolo, cojudo y necio, pero ya con el pasar de los tiempos busca cambiar. Ahora se me hace muy confuso, porque antes no escuchaba esas percepciones. Quizás romantizo las cosas de una manera completamente exagera y tonta, o quizás la gente no es empática y solo quieren pensar en ellos. Me gustaría creer que lo segundo es eso, pero la verdad lo primero termina siendo. Aquí viene la parte donde algunas personas dicen, “a que intenso ese bro’er o mejor lo elimino pe’”, pero sin querer queriendo termino haciendo eso. La etapa adulta es una cosa difícil, sobre todo si en tu cabeza pasan cosas como acabar la universidad o conseguir chamba de una carrera que me da pocas cosas pero que son buenas. A mi cuesta madurar, muchísimo y a todos nos cuesta. Pero en mi caso me lleva la frustración y a la tristeza. Quisiera creer que algún circulo es el causante de ello, pero yo soy la causa culpable. Pienso que lo mejor la empatía se encuentra en el círculo literario, pero la verdad es que ahí hay envidia, malicia y traición. Creo que la gente se ha acostumbrado a eso porque bueno, si quieres tener todo a tu favor, tienes que recurrir a eso. Yo no soy así.

Desde en adelante comenzaré un largo camino para ayudarme, y para encontrar paz. Pasaré por muchos obstáculos y complicados. Pero se necesita paz y amor para vivir feliz. No odio a esas personas, la verdad que no. Cada uno ve la manera en cómo hacer amistades. Yo solo buscó la conversación, el gusto cultural y las risas. Para nada complicado. A eliminar esa definición, que tanto me causa confusión y mal entendimiento.

Un mal amor de segundo año de secundaria

Cursaba el segundo año de secundaria y me encontraba en la inmadurez, estupidez e infantilidad ya que tenía 14 años. Se supone que a edad ya presentas una serie de signos un poco más grandes y dejas de ser un niño o bobo, pero lastimosamente ese no era mi caso, no solo por personalidad ingenua, boba o tonta, sino que también me relacionaba con chicos parecidos a mí, donde las travesuras eran parte de nuestras actividades. Romper sillas, hacer cosas de la serie de Jackass o contar chistes estúpidos para luego terminar siendo botados de las clases.

El amor tampoco no pasaba por mi cabeza, ya que en ese tiempo lo consideraba una pérdida de tiempo quizás porque mis aspiraciones eran lo anterior mencionado y bueno, pasar de años y sacar buenos promedios para poder estar en los primeros puestos. En mi salón ninguna de mis compañeras o amigas me llamaba la atención, ya que ellas no mostraban interés y tampoco yo les mostraba. Quizás en algún momento me han llamado la atención, pero de ahí nada de nada. Hubo un día donde me había quedado después de la salida, ya que estaba esperando unos amigos para ir a jugar el famoso juego Counterstrike, en una cabina de internet. Fue ahí donde me mirada se centró en una chica de rulos con una nariz media grande, con unos ojos color marrón y una hermosa sonrisa. Mis ojos se quedaron inmóviles por varios segundos y mi baba comenzó a salir de mi boca. Me acerqué a ella y le dije cuál era su nombre. “Mi nombre es Patricia”, me respondió alegremente y yo le respondí mi nombre. Desde aquel momento tuvimos una extensa conversación que duro casi 2 horas, donde los temas abarcaban desde la música, cine y aspiraciones en la adultez. A pesar de que soltaba varias cosas, me concentraba en sus ojos, ya que no podía quitarle la mirada por más que quería. Ya siendo las 5 de la tarde, recibe la llamada de su hermana para ya ir a su hogar. Me despide con un beso y un agradable abrazo. Las mariposas comenzaban a volar en mi estómago, a tal punto que llegue a mi casa para ir echarme a mi casa y decir: “Putamadre, me he enamorado de esta chiquilla”. Después de ello, comenzamos a vernos en las 2 horas (mañana y tarde) de recreo para seguir conversando de más temas, e incluso me dio su correo de msn para seguir hablando desde nuestras cosas. Mientras más sonreía, más mi mirada estúpida se hacía presente, y creo que ella ya se daba cuenta de que me gustaba, pero ella normal no le parecía incómodo.

Había momentos donde mis amigos me molestaban con ella, al igual que sus compañeros a ella, y como que la incomodidad hacía presente en su rostro, a tal punto que ya no respondía mis mensajes y ni me buscaba para conversar en los recreos. Es ahí cuando empiezo a ponerme pensativo, hasta que una vieja sabia (mi hermana) me dice esto: “Avientate nomas y deja de ser tonto”. Esperé hasta la clausura de ese año, y dije “Voy a declararme” y decidí buscarla. Sin embargo, me topé con una sorpresa bastante desalentadora. Estaba acompañada de un amigo suyo, donde este le cogía de la mano para luego abrazarla calurosamente. Mi corazón se rompió como un espejo y la decepción se apodero de mi cuerpo. No podría creer que enamoramiento me haya llevado a tal brutal descenlace. Entonces dije:” Bueno, hora de volver a lo mismo”-

Escrito por Emilio Paz

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y "La balada de los desterrados" (Ángeles del Papel Editores, 2019). Posee trabajos publicados en diversos medios de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador, Rumanía, Costa Rica, Suecia, Alemania, Italia, siendo traducido al rumano, inglés y al tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento - Perú 2019 organizado por la revista "El Parnaso del Nuevo Mundo". Ha participado de diversos recitales poéticos, congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/).
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