Las mujeres bestia que habitaron leyendas

Por alguna razón la ira o la tristeza de las mujeres las han condenado a la maldición de vagar por la eternidad de los siglos sobre la tierra. Siendo almas en pena o feroces monstruos que atormentan a los humanos. Llegando a matarlos o incluso a devorarlos. 
En todas las culturas del mundo existen tales criaturas, que en su vida pasada fueron mujeres cuyas vidas se vieron truncadas por algún evento doloroso, llevándolas a la locura y a la muerte. Posterior a esta, transcurre su transformación, sea de forma sobrenatural o por una maldición previa ejercida por otro ser.
Algunas son muy conocidas, otras, han quedado en la oscuridad de su gente o se han mezclado con otras leyendas. 

La llorona es quizá uno de estos seres femeninos más conocidos. Es un alma en pena. Según cuenta la leyenda, una mujer ahogó a sus hijos en un río. La razón por la cual ahoga a sus hijos depende de la versión, pero todas acaban coincidiendo en el hecho de que la pobre mujer se arrepiente, convirtiéndose en un espectro que vaga llorando por la pérdida de sus hijos.

“La llorona”

Otra leyenda similar a La Llorona, también de origen hispanoamericano, es La viuda. Esta criatura también es un espectro que vaga por los caminos durante las noches. Se piensa también que es una bruja y que incluso es una especie de espíritu vengador. Según el mito, es la ira de una mujer sola y abandonada que muere de pena por amor. Esto la transforma en esta criatura diabólica que ataca a los caminantes nocturnos. 

“La viuda”

En Japón es muy habitual la existencia de seres diabólicos que habitan la tierra después del crepúsculo. Una criatura femenina, conocida y llevada a adaptaciones literarias y fílmicas actuales, es Kuchisake-onna (口裂け女), “La mujer con la boca cortada”
La transformación de esta mujer gira entorno a un accidente que sufrió en el rostro, en concreto los labios. Se encuentran cortados de lado a lado, convirtiéndose en algo monstruoso y aterrador. 
En vida, esta mujer era muy hermosa y tenía varias aventuras amorosas con diferentes hombres, a pesar de estar casada. Lo que desató la ira de su marido quien destroza su belleza. 
La ira y la pena de esta mujer la convierten en un Yōkai(妖怪) “espíritu o demonio”, que vaga en la oscuridad de la noche preguntando a sus víctimas “Watashi wa utsukushī nda? (私は 美しいんだ?), ¿Soy hermosa?”, a lo cual la víctima no sabe qué contestar porque su rostro se halla semioculto y no puede ver su aterradora cicatriz. Después se descubrirá el rostro y preguntará “¿Konkai wa nani nano? (今度は何なの?) “¿Y ahora soy hermosa?”. Y atacará a su víctima independientemente de su respuesta.

Kuchisake-onna

Hasta el momento solo he mencionado espectros femeninos que vagan en pena… Pero, ¿hay criaturas con aspecto más monstruoso?, ¿más similares a una bestia? 
En varios territorios asiáticos existe el mito de Pontianak, un ser vampírico y fantasmal. Según las leyendas es el alma de una mujer que ha muerto durante su embarazo o al dar a luz. Este alma se convierte, después del dolor de la pérdida y de la propia muerte, en un ser horripilante. Adopta la forma de una bella mujer para atraer a los curiosos, pero es verdaderamente un ser putrefacto y sediento de sangre. Ataca a sus víctimas excavando en sus estómagos con sus uñas afiladas, para después devorarlas. También se dice que si la víctima la mira fijamente, esta le sorberá la cabeza. 

“Pontianak”

Wewe Gombel es un espíritu vampírico que habita en Indonesia. Cuenta la leyenda este espíritu pertenecía a una mujer infértil que no pudo complacer el deseo de la paternidad de su marido. Este comenzó a serle infiel desatando la ira y la pena de la mujer, que acabó matándolo. Acaba quitándose la vida, convirtiéndose así en Wewe Gombel. Suele tener predilección por atacar niños o abducirlos, debido a su infertilidad pasada.

“Wewe Gombel”

Manananggal es quizá el más aterrador de todas por su aspecto. Es también un espíritu vampírico que habita en Filipinas. Su cuerpo se halla dividido en dos, el torso y las piernas, dejando expuestos los órganos. Además está dotada de alas de murciélago. Esta bestia busca a sus víctimas a diferencia de las anteriores que se topan con ellas. Las selecciona, siendo sus favoritas las mujeres embarazadas (ya que posee una larga lengua con la que extrae sus fetos), los bebés y las personas enamoradas. Les succiona la sangre al igual que un vampiro europeo.

No se sabe si esta criatura fue una mujer anteriormente o nació siendo un monstruo.

“Manananggal”

El dolor, la ira, el odio, la pena… Han sido capaces de mutar a estas mujeres para convertirlas en seres horripilantes, encadenadas a una maldición eterna. 

*** Las fotografías pertenecen a sus respectivos autores

Escrito por Sofía Rodríguez

(Santiago de Chile, Chile, 1998) Fotógrafa profesional, especializada en procesos analógicos, y estudiante de Restauración y Conservación de bienes culturales en la UPV, Valencia. Artista polifacética; poeta, ilustradora y fotógrafa.
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