Pétalos rebeldes: Poesía chilena contemporánea

Pintura de portada: Leo Lobos

Porque las Mujeres de mi generación
nos enseñaron que la vida no se ofrece a sorbos compañeros
sino de golpe y hasta el fondo de las consecuencias.
Luis Sepúlveda

En memoria de Luis Sepúlveda

Curador: Alejandro Concha M.
Introducción: Emilio Paz

Poesía chilena, aires frescos, aires necesarios. Posiblemente, cuando nos hablan de lírica chilena, a la mente viene el nombre de Pablo Neruda quien, a pesar de la polémica, es uno de los exponentes más conocidos. Sin embargo, no es el único. Tenemos a Nicanor Parra, Violeta Parra, Gabriela Mistral, Fernando Alegría, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Enrique Lihn, Yorka Gallegos, Regina Royo, Carmen Marai, Matilde Ladrón de Guevara, Jorge Teillier, Malú Urriola, entre tantos otros. Pues la lírica chilena no solo abraza la tradición, el estilo y la escuela clásica, sino que rompe los cánones cuando encuentra una luz en el túnel de la historia.

La historia de Chile siempre ha sido una historia de lucha, de búsqueda de libertad y de encontrar lo mejor para el pueblo. Podríamos atrevernos a decir que los poetas chilenos han sido más protagonistas de las luchas que de las hojas y eso les permite pasar a la historia como próceres de un cambio. Dichas experiencias son plasmadas en las hojas y en su camino. Ejemplo ponemos a Luis Sepúlveda (a quien dedicamos esta muestra y que, lastimosamente, falleciera víctima del coronavirus), destacado poeta, quien nos muestra su poema Las mujeres de mi generación. Quien, a favor o en contra, muestra un nuevo panorama en medio de los cambios sociales que vienen suscitándose desde hace unos setenta años, aproximadamente. Entonces, acoger la lírica chilena es acoger la historia de un pueblo. Recoger el testigo de los desaparecidos, de los caídos, de los olvidados, de los NN, de cada rincón manchado en sangre. Aún así, no pierden su encanto, su verso, su ritmo interno que te permite transportarte entre sus paraísos geográficos hasta culminar ahí, donde el mundo puede terminar o comenzar.

Por ello, considerar las letras chilenas es considerar que entre los versos leídos hay el nombre de un muerto que no será olvidado. De un pueblo que se levanta y de una vida que no se extingue. Vilipendios, golpes, transformaciones, victorias, etc; todo puede ser poético en un juego de palabras que se aglomeran en la psiquis de los autores que, ahora, leeremos.

Les invitamos a disfrutar de esta muestra de poesía chilena contemporánea que reúne a voces que forman parte de esta historia y a nuevas voces que se encuentran abriendo paso.


Lila Calderón (La Serena,1956) Poeta y Artista Visual, Magíster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Chile, ha publicado los libros de poemas “Balance de blanco en el ángel triste de Durero” (1993), “In Memoriam” (1995), “Por suerte había otra vida” y “Piel de maniquí” (1999), “Animal cautivo” (2010), “Lo que ocultan los vestidos” (2014) y “Telas y Entretelas” (2018). Compiló la “Antología de Poesía Chilena Volumen I- II y III”, en conjunto a Teresa Calderón y Thomas Harris (Ed. Catalonia). A partir del año 2002 publicó literatura infantil, destacan: “Estrella y el caleidoscopio”, “Lily y el Conejo Dorado”, “La Constelación de la Serpiente” y “Animalia, La Gran Fuga y otros cuentos”. El año 2005 expuso en la Biblioteca Nacional: “Liquidación por cambio de temporada”, y el año 2013, “Diosas tutelares”, en La Posada del Corregidor.

El corazón es un lugar común

Yo sólo veo un trance de árboles que van pasando
cargados de anuncios.
Un violín en ruinas, un barco fantasma
aves descompaginadas en el truco del rumbo.
Espejos que no tienen más historia
que la de los personajes que pasan y se reflejan.
Una bandada de estatuas a ras de suelo.
El planeta en donde nacerá el futuro
y los milagros que me proponga.

Veo al verbo caminando inadvertido por las noches
en diversas fuentes de luz.
Veo que amanece a cada vuelta del reloj.

LA CIUDAD ES UN LUGAR COMÚN

(Del libro: “Balance de blanco en el ángel triste de Durero”, 1993)

Creer o no creer: esa es la cuestión

Es extraño pensar en cambiar todo de golpe.
Tal vez eso sólo sea posible con una guerra.
Y la guerra llega. Aparece en el cielo
y en todas las pantallas como una nueva constelación.
Sus bombas se oyen desde el otro lado del planeta
y sus muertos estallan en sueños
mientras intentamos dormir para suponer que mañana
pedirán frutas frescas y despertarán
para el desayuno de la superproducción,
porque quizá fueron apenas los extras
de una guerra que no pasará a la historia.
Los protagonistas de las grandes guerras no mueren.
Quedan eternizados para siempre en la memoria
para bien o para mal. Porque siempre hay un bien y un mal.
Depende del director.
Los demás optamos: creer o no creer.
Esa es la cuestión.

(Del libro: “Lo que ocultan los vestidos”, 2014)


Jaime Magnan Alabarce, (Santiago de Chile, 1967) Geógrafo. Narrador y poeta. Reside en Lebu. Es coordinador del Concurso Literario Gonzalo Rojas Pizarro y editor de las antologías respectivas. Ha participado en festivales y encuentros de poesía realizados en Chile, Guatemala, México y Bolivia. Es cofundador y coeditor del Fanzine Chonchón del Taller Literario Esquinas de un Círculo. Coordinador del Encuentro Latinoamericano Chonchón Literario (2018 y 2019) y el 1er Malón Literario: Lebu, río de palabras (2019). Sus trabajos han sido reconocidos en varios certámenes literarios, destacando el 1er Lugar del Concurso Hispanoamericano de Poesía Gabriela 2012 y publicados en antologías editadas en Chile, Argentina, Colombia, España, El Salvador, Honduras, México y Uruguay. Ha publicado: “Oficio de geógrafo” (Santiago de Chile, 2016), “Años de piedra” (Lebu, 2017) y “El tiempo en los árboles” (Toluca, 2019).

Nadadores

Me han contado,
que a mi padre lo vieron
nadando en las sucias aguas del Mapocho,
y es de extrañar,
porque él amaba la pulcritud
y no sabía bracear…

En esta primavera sin destino
he tenido que reconocer su cuerpo,
cuyas marcas de viruela
olían a pólvora de metralla,
aquel no es el envase que contenía su alma…
Hombres vestidos de blanco,
que cubren su piel verde oliva,
reptiles de pantanos ponzoñosos,
me han dicho que se trata de él
y sólo de él…
Firmé un papel en blanco
donde no cabían
las miles de preguntas que formulé.
En esta necrópolis, donde los muertos
son más afortunados que los desaparecidos,
es preciso callar,
guardar las lágrimas
y dar vuelta la hoja de vida,
para decir que todo está bien:
que mi padre y otros tantos
se lo buscaron,
que si hubo nadadores
pocos fueron…

No cuestiono la historia oficial
Sin embargo…
¿es posible
__________nadar
_______________con las manos atadas?

(del libro “Años de piedra”, 2017)

Mensaje en el cielo

Las estrellas son grafías
de un alfabeto desconocido,
penden formando palabras,
esperando que alguien lea
el mensaje escrito en el cielo…
y así descifre el secreto de la vida.
Pero la lectura debe ser rápida…
algún día alguien pasará el borrador
y las estrellas se apagarán para siempre

(del libro “El tiempo en los árboles”, 2019)


Margarita Bustos, (Cauquenes) Profesora de Castellano y Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Egresada del Magíster en Género y Estudios Culturales de la Universidad de Chile. Ha publicado: Maldigo el paraíso de tu abandono (Editorial Puerto Alegre, Valparaíso 2011), Eros en la Lengua (Punto de Luz ediciones, Rancagua 2015), Existencial(es) (Marciano Ediciones, Santiago, 2017). Traducida parcialmente al Rumano. Ha participado en Encuentros literarios nacionales e internacionales en Perú, Argentina y Uruguay. Narradora Oral para niños de 4 a 99 años. Co-directora del Ciclo de Literatura de mujeres: “Versadas” que se realizó en la Biblioteca de Santiago a partir 2015-2017, reuniendo a poetas consagradas y emergentes de diferentes partes de Chile. Gestora cultural, organizadora del encuentro Poético Musical: Colusión Poética y La Ciudad de las mujeres.

Chile limita al centro de la injusticia

Nos disgregan desmembrando esta cordillera
___a tajo abierto solo desdichas miran sus cumbres y oquedades
nos disgregaron en el fondo del mar que __n_u_n_c_a __más podrá bañarnos tranquilos
nos lanzaron al foso insalvable de la ignorancia,
embelesados por el sonido de la máquina
por la imagen  de  la  m_á_q_u_i_n_a
por las palabras (des)almadas de su colmena

Chile limita al centro de la injusticia y
a las tumbas no llega el sol

nos disgregan desmembrando esta cordillera
les disgregaron en el fondo del mar que NUNCA podrá bañarnos tranquilos

La tierra se ha desvelado
el bosque le reza al fuego que cerrará su boca para siempre
la sangre no sabrá jamás del viento nuevo
bestia desnudará raíces y raíces esconderán la tierra en las pupilas de la bestia.
Apátridas
_______ajenos a la herida  olvidaremos mirar la noche
_______dibujar instantes blancos contra la muerte
_______sonreír cuando la lluvia anuncia lo efímero

Ajenos a la herida olvidaremos los nombres de quienes abrieron la herida

Invisibles

Al frente
la Moneda iza monumental bandera
costra tricolor
lamida tantas veces,
ondean las promesas en el viento
pereciendo junto a los perros en dos patas,
los que han escapado a la calle
porque las rejas no salvan
no coagulan la costra.

Allí una caleta de niños
no hay peces en la ciudad.

Una caleta de niños
viviendo vecinos a la Moneda
(in)visibles
números,
historiales enclaustrados
cifras oxidándose.

Ondean promesas en el viento,
Moneda iza monumental bandera
niños de naylon y cartón
desdibujan gestos,
rompen la costra para saber que están vivos
escurre un líquido tibio
confundiendo el hambre entre aullidos
confundiendo frío con ausencias
Invisibl(es)
Son perros
son palomas.
Gente les confunde con palomas,
gente les tira migajas
entre la basura
costra crece
adquiere voz
repta y se alimenta
rompe____repta____respira
______________________se abre paso.


Leo Lobos (Santiago de Chile, 1966) Poeta, ensayista, traductor y artista visual. Laureado UNESCO-Aschberg de Literatura 2002. Ha participado en innumerables muestras en colectivas e individuales en Francia, Brasil y Chile. Entre sus publicaciones se encuentran: Cartas de más abajo (1992), +Poesía (1995), Perdidos en La Habana y otros poemas (1996), Ángeles eléctricos (1997), Camino a Copa de Oro (1998), Turbosílabas. Poesía Reunida 1986-2003 (2003), Un sin nombre (2005), Nieve (2006), Vía Regia (2007), No permitas que el paisaje este triste (2007) y el poemario NIEVE (2013). Su obra ha sido traducida a siete idiomas. Sus fotografías, ensayos, dibujos y poemas han sido publicados en revistas y antologías en más de 15. En la actualidad trabaja como gestor del espacio cultural Taller Siglo XX Yolanda Hurtado y como secretario ejecutivo de la Fundación Hoppmann Hurtado en la ciudad de Santiago donde reside.

Corazón uno

Segundo tras segundo ese amigo que es pura devoción
como una divina noria está haciendo circular la vida en ti

late con un ritmo que viene del momento
en que el espíritu se manifestó

si te concentras sentirás en tu pecho la primera palabra
el redoblar del trueno
su enigmática danza obedeciendo la incesante orden de la multiplicación

dentro de tus costillas llevas un motor terco
seguro como una flecha que avanza en un cielo vacío

Silencioso dentro de la noche

“Ser como o rio que deflui
silencioso dentro da noite”
Manuel Bandeira

Fluir, leve andar
descalzo inflar lentamente los pulmones
pesar cada paso sentir
cada instante entrar
silencioso dentro
de la noche
como sí ella
fueras


Miriam Leiva (Concepción, Chile, 1958) Poeta y gestora cultural. Cofundadora del Círculo literario del Bío-Bío. Entre sus publicaciones se encuentran los poemarios Cuadernos de sábado, En otro tiempo y en otra parte, Elegía para José, Wabi Sabi, Enhebradas, Siempre dijo que sus sueños eran silencio y Territorio de Pájaras. Ha sido incluida en publicaciones como en la antología del Encuentro de escritores del Bío-Bío (UCSC, ed. Etcétera, 2017), Antología chileno-rumana (Orizon Literat contemporan, 2016), Antología Mujeres al fin del mundo (ed. Orlando, 2016), Escritores en el Zaguán (ed. La Tregua, 2016), Antología Mano de Obra  (ed.M.O 2015) además de distintos números de la revista Trilce, revista (Ver)bo desnudo, revista Voz, entre otras.  Desde el año 1976, ha transitado por distintas agrupaciones y talleres literarios. Su quehacer cultural se ha caracterizado por su compromiso por la promoción y la difusión de escritores en la región del Bío-Bío.

 Uno

Cómo vamos a contar
el desespero,
anudarse en la llovizna
revelarse de la mano que no suelta
la lluvia que demora entre la niebla
cuando todo es una boca de lobos
un túnel oscuro lleno de zarpazos
sin memoria
y al filo.

Cómo vamos a salir
con tanto frío
llena de humedad la ropa
bastaría volverse agua
extinguirse como nunca
entre las piedras.

Cómo vamos a continuar viviendo
cada vez que la palabra
se enmaraña
los dedos se rompen
y la llovizna breve
no cesa.

*

Desaparecí en tus ojos
la sombra que brota en los párpados
la orilla que lastima sin que puedas
decir palabras.
Descubrí algunas cosas que no sabes
cuando la pestaña se descuida y se deja capturar
sin esa voz
que no sabe
que hay otro habitando lejos del que dice ser
desconozco el milagro
o la palabra mágica
Alguien cava desde el afuera
y no soy yo
no hago nidos
no tengo corazón de pájara

(del libro Territorio de pájaras, fragmento.)


Alfredo O. Torres (Victoria, 1970) Licenciado en literatura de la Universidad Arcis. Ha publicado dos novelas: La Conciencia Mutilada, título que apareció por primera vez el año 2008 y que fue reeditado el 2019 por ed. La Balandra Poética; y Bathory (minilibros sonora, México, 2019) Escribió el Manual para educación de adultos publicación basada en el método de Paulo Freire (2000), y el libro “Trabajar en los bordes” investigación socio-antropológica situada en la labor de los coleros de las ferias libres de Santiago, este libro fue publicado (2004) por el Hogar de Cristo. Actualmente participa en el colectivo literario Esquinas de un Círculo. Su poesía ha sido incluida en la antología de Taller de poesía de la ARCIS (1988), y en la antología Cinco Esquinas de un círculo, además de múltiples aportes a revistas y libros en el extranjero.

Origen

Metamorfosis.
El grito doloroso del alumbramiento.
Un aliento de vida,
una transformación de larva a pupa
en el misterio de los géneros
casi imperceptible como el vilano que roza
el pistilo de la flor.
Árbol torcido de la vida
desde donde cae la rabia
hasta el desgarro,
con pasión,
con pasión orgásmica,
primigenia,
de remotos e inencontrables orígenes.
Con grito de guerra,
casi de locura,
el dolor de la parturienta
como la maldición de Fresia
sobre este valle de juncos y líquenes.

Adormilado

Temo a la pluma alzada
que corre rauda por tu cuaderno de apuntes.
Nunca entiendo bien lo que escribes / lo que buscas
Hasta dónde pretendes que yo descifre
tus pensamientos, tus ambiguas emociones.
Temo a las teclas de tu ordenador / cobarde amasijo
__de archivos ocultos.
No te creo del todo, hemos estado demasiado cerca
__varias veces;
demasiado cerca para serte indiferente;
más de alguna frase esquizoide habrás apuntado
__sobre mí / tal vez una irrelevante, en clave,
pero seguro que con más de una palabra que te avisa
__de mi existencia.
Y así renazco cada vez que te lees a ti mismo /
__a medias me engendro,
en tu sonrisa blanca de muchacho entumecido.

Te contaré un secreto / como tantas veces:
cuando te vas, todo desaparece por un instante.
Porque al final, las tres dimensiones
son la poesía, lo que no se ha dicho
y lo que se te escapó / furtivo
por tu metálica boca.


Camila Fadda Gacitúa (Santiago de Chile, 1969) Poeta, traductora literaria (del alemán), gestora cultural. En 2012 obtiene 1er premio en concurso Poesía de Mujer, Perú. En 2013 publica Cauce (JC Sáez Editor). En 2017 obtiene beca de residencia en el Centro de las Artes y la Creatividad en Banff, Canadá. En 2019 es becaria de la Casa de Traductores Looren, Suiza. Su último poemario Mover el agua publicado recientemente por la editorial Los Perros Románticos, ha sido premiado por el Círculo de Críticos de Arte de Chile como mejor obra poética del 2019.

Ansiedad

Cuando no hay
ni risa ni pena
voy por
la costra de
la herida que
ni viva ni seca
llevo puesta.
La obligo con
la uña que
ni larga ni corta
dura en lo duro
se in-crusta.
La costra de
la herida que
ni nueva ni vieja
llevo dentro.
Dolor que no es
ligero ni grave
uña que ya
ni limpia ni sucia
rompe la piel
ni blanca ni roja
viscosa y húmeda
encostrada
in-crustada.

(Del libro “Mover el Agua”, Los Perros Románticos, 2019)

Barranco

Es jueves y vuelvo a casa
algo en la luz de la tarde me confunde
y podría perfectamente ser miércoles
suena un tema en la radio
se oye alegre como a viernes
apago la luz no lo recuerdo
por eso me vuelvo y corroboro
estoy cansada y pienso
menos mal que no es domingo
miro a mi perro que me mira
y juraría que es sábado
él me espera inquieto
para el paseo de los martes
mañana es sin duda
el día que queda más lejos
en el eco atroz de la memoria
y lo más probable es que es lunes
y que estoy equivocada

(Del libro “Cause”, JCSáez editor, 2013)


Nicolás Arce Berríos (Santiago de Chile, 2001) Poeta y estudiante de Lengua y Literatura en la UAHC. Ha sido parte del Primer encuentro de poesía emergente Poesía chilena a las calles. Su poesía está influenciada por poetas de la generación del 70 y 80. Tiene un libro inédito escrito entre los años 2018 y 2019 llamado Hambre.

La misma noche en que me travestí de planta
el bastardo de mi papá me parió a patadas
Mi mamá______Mi mamá le dijo a los pacos
que me maté
Esa misma noche un pájaro pasó volando
y me guio por el túnel
como la estrella de Belén

La Panchita me decían______La Pájara
En esta calle___En esta casa llena de perros
me parieron para el otro lado

*

Estoy en alta mar; le acabé el rímel a mamá, le rompí los tacones,
_________________le rajé el vestido, pero es que esos perros
_________________llegaron. Estaba lunático por esos dulces que me
_________________dio el niñito lindo. Aparecieron cuatro, me
_________________gritaron “maricón”; me pegaron. Estoy llorando
_________________en alta mar. Mamá, tú me dijiste que los hombres
_________________no lloraban, pero yo no soy hombre, soy tu
_________________flamenca, tu huachita. Los perros ladraron, no
_________________corrí.

ME CORRÍ

¿Dónde estás? Cómo decírtelo y que me escuches en esta vastedad
_________________llamada noche. Me arrastraré porque te amo y
_________________este lagrimeo sobre la falda rota es la necesidad
_________________de que te agaches y me beses la frente como
_________________cuando era tu niñito.

TODO MI CORAZÓN ES UN SECRETO
YA NO TE QUIERO PAPÁ


Yeny Díaz Wentén (Los Ángeles, 1983) Profesora general básica de la Universidad de Concepción sede Los Ángeles. Algunos de sus libros son Exhumaciones (Camino del Ciego, Los Ángeles), Animitas (Gramaje Ediciones, Santiago, 2015) y La hija de la lavandera (Garceta, Santiago, 2018) Ha sido incluida en diversas recopilaciones, entre estas tenemos Antología poética de mujeres mapuche (XX -XXI) de la editorial LOM y Lof sitiado Homenaje poético al pueblo mapuche de Chile de la Editorial LOM.  En 2014 es invitada a participar en el Parlamento del libro y la palabra organizado por la Universidad de Chile. En 2016 participa en la gira Literaria Tres poetas en Francia junto a los poetas Juan Cristóbal Romero y Andrés Morales. Participa en Filsa “Mesa de lectura de mujeres indígenas”. El 2017 participa en el Encuentro de poesía de mujeres “Versadas” organizado por la Biblioteca de Santiago.

Arrullo para el niño Huenante*

Los niños encardados no deberían desaparecer
podrían llegar gritando desde el bosque uuuiiiiuuuuu
achirados los niños deberían llegar a casa ¡sí!
y alborotar a los perros y a cuanto zorro vive entre el peumo.
Es septiembre con esa lluvia solapada
que anda de loca lavando la sangre de la huella
borrando toda seña de los captores.

Yo que tengo a llanto la mitad de tu sangre
y un corazón achirado por el castizo
me pena a esta hora por no escuchar tus latidos.
Es septiembre y por el río no crecen las achiras
ha de ser eso entonces
no has visto los colores que guían nuestras almas
ha de ser eso entonces
o el pasaje en la noche
o los árboles que desechan sus flores y
todo se vuelve un llanto en tu casa,
aún se arrulla tu camisa y toca la cicatriz de tu frente.
Ay de mi niño encardado susurra
mi cielito Huenante.

* José Gerardo Huenante Huenante, 16 años, joven mapuche desaparecido en el año 2005. La investigación señala a carabineros como sospechosos.

(Del libro La hija de la lavandera, 2018. Editorial Garceta, Santiago de Chile.)

No nacido

Soy el no nacido espejo
llanto de agua
nieto del tronco ausente
y la carne y sus ternuras entre las ancas tibias
desta niña potranca
me muevo entre su músculo dentro siguiendo la huella
de esos que dejarán su marcha
muerdo cría la ventisca de sus soles vientos
tierno el indio que semilla pieza, del linaje soy yo
en el hueco carnoso de su tierra.

Partan el cielo
partan la tierra
agarren el cielo para sentirlo, cerca mama,
limpio el cielo para ti…

Capullo nazco de tus pechos de mezcla
mirando muy lejos soy harina de oro
lamparita de mi abuelo
crin de las viejas este cuerpo forjado
tallar de esperanza al río
soy harina de oro, Manuel,
reboso el hueco carnoso de la esperanza.

Despertaré
despertaré.

De tanta pena tuya abrazar el cielo voy
ahora no tengo miedo
y no tengo sangre entre mis manos
y no tengo miedo
el paso del terrible se rompió hace años.

Partan el cielo
partan la tierra
agarren el cielo para sentirlo cerca, mama,
limpio el cielo para ti.

Y de la rotura de tus arenas
y del polvo más indio abriré color
creceré árbol compasivo por tus aberturas
y cada herida sellaré, cantar seguir la huella
levantar el espíritu del agua.

A cantar la tierra.

Limpiaré los caminos para la virgen
y reiré para los santos
respiraré por los ángeles
y a Dios por fin volveré.

(Del libro Exhumaciones, 2010. Editorial Camino del Ciego. Los Ángeles.)


Pedro Chadicadi (Castro, Chiloé, 1994) Profesor de educación física. En el año 2016, algunos de sus primeros poemas fueron publicados en el libro Sótano 9, impreso por la biblioteca pública de Castro. Participó en el Festival de poesía La chascona 2017 como escritor joven, organizado por la Fundación Pablo Neruda, en Santiago. En el 2018, obtiene financiamiento en la línea de creación del Fondo Nacional del libro y la lectura. En el 2019, publica su primer libro Memoria de pájaro (Editorial SurUmbral, Valdivia), con el cual obtiene mención honrosa en los Premios municipales Juegos Literarios Gabriela Mistral el año 2017. Finalizando el año obtiene Mención de Reconocimiento en el Concurso Nacional de Poesía Aristóteles España con su poemario Cuando aúllan los perros.

Los cerros nos resguardaron de la incosciencia

Yo quiero devorar la estrella que se descuelga en esa montaña

sabe al silencio que desgarra el viento
es espejo que arde el fuego en nuestro rostro

Me imagino en el desierto
_____________en la cordillera americana
_____________en la cuna, qué cuna, hombre de mar

Los árboles a pie de ese cerro como anclas
sujetan la sangre de aves que cantan
______que ya no soy hijo
______ni tuve dos muertes
______ni mi madre estalló su parto, naciendo el espejo
pero que soy pájaro y cantan mis alas

Es así como escalo hasta el techo de mi casa en Niebla de Chile
para desprender mi sombra al mar que escucho
que descubrí su canto también desde las alturas:
el canto del silencio, en el desierto
_________________________en la cordillera americana
_________________________en la cuna, qué cuna, pájaro

(Del libro Memoria de pájaro)

América vertebral

Y yo que he abandonado la alevosía del océano,
lleno de venas como musgo está mi pecho.
América, balanceada en cuyas calaveras clorofílicas,
encerrada
refulge la sangre como granadas;
ya no gruñe, mi América, tu empedernida alma,
amasándote cuyas y todas las manos
de este cielo en donde he venido a caer,
qué, cuándo depondrás el pisoteo brutal
de mis hermanos abandonados por la piedad?
es que acaso, mi América, he dejado de escuchar
tu verdadera proclamación, aterciopelado vaivén?
Es tu alma la preñez de las piedras salpicadas desde mis manos.
Rosales flameantes pronuncian
toda tu piel continental.
Yo no sé si el ave, como ampolletas parpadeantes
que se queman, ha surcado y rasgado esta manta gallarda,
pues, de día, los dialectos despedazan al abismo solar,
pues, aun de noche, alcanzo a ver al último rostro en ti, América.

(Del libro Cuando aúllan los perros)


Myriam Tiznado Villarroel (Hualqui, 1997) Poeta y pintora autodidacta. Estudiante de Pedagogía en Educación Media en Lenguaje y Comunicación en la Universidad Católica de la Santísima Concepción. Autora del libro de poesía Verde incertidumbre (Afótico Ediciones, 2019). Ha colaborado en la ilustración y edición de varios libros y revistas literarias, además de participar en diversas exposiciones de pintura, lecturas poéticas y festivales en la Región del Bío-Bío. A los 16 años inicia el proyecto RuléArt, con el objetivo de dar a conocer su trabajo artístico y literario. Actualmente es directora, editora e ilustradora del Movimiento artístico literario La Balandra Poética, panelista de HualquiCity (programa radial de contingencia nacional, cultura local, arte y patrimonio) en Radio Ruta del Oro 90.5 fm. Ha sido publicada en la Antología de poetas juveniles Hilos Rojos (ed. Balandra poética, 2018); Fanzine El Chonchónedición N°21 Especial de Mujeres (2019); Revista literaria internacional Sudras y Parias edición N° 1 (2019) y en algunas revistas literarias virtuales.

Insatisfacción de mi Lorca

Soñé con sus cartas
meciéndome con espuma
rielar
de la voz que me habla

No vi la respuesta
de la amistad lejana
del reloj derretido

Pero si vi
en el azul del cielo
la eterna lucha

Margarita

y en la orilla se esperaba
la ilusión otoñal
de esta tierra que no es mía

Te pregunto

¿Cuánto cuesta
mantener la distancia
cuando tanto une
y tanto mata?

Deseo a mares y hojas de otoño

Deshacer las lágrimas en cada paso

romper los zapatos que dañan los pies
y caminar descalza sobre las piedras
con barro de sangre
arena
y frío

El sudor impregnado al ceñir del viento
vuela los sueños
toma la cruz del dolor inminente
y cae
de golpes a la realidad

Un desmayo
un suspiro…

Suenan despacio el rechinar de dientes
suenan livianas las manos frotadas
suenan despacio los pasos hundidos
¡suenan fuertes las olas del mar!


Rodolfo Pérez-Luna (Concepción, 1984) Licenciado en Sociología de la Universidad de Concepción. Poeta autodidacta.  Comienza su proceso escritural el año 2015 para luego integrarse al Taller Literario de Trabajadores “Mano de Obra”.  En 2018, funda junto a los poetas chilenos Enrique Giordano, Nicolás Barría y Héctor Veloso el Grupo Literario Independiente “Poetas Curvos”. Ha sido publicado en Revista Literaria Mano de Obra, ediciones 2017, 2018 y 2019, Palabras Escritas en Tiempos de Cólera. Poesía (Comp.), Octubre/Noviembre 2019, ediciones Taller del Libro, Concepción, Chile y Revista Digital Idea Escrita, N°8 Edición Infinito/ Enero 2020, CDMX, México.

Labranza bajo tierra

Aspiré el hedor
de la turba de seres
bajo la corteza
y todo lo que engulle
con su salpicar de pasos.

Con la estela de mi avance
fui colmando los estertores
de lo arborescente.

Guiado por el bullicio del monzón
en fase de tormenta.
Caí en rodajas
hasta vertebrar mi sendero.
En cada vuelco que asestaba
se torcía lo trazado
por la hilera
de eslabones insepultos.

Tras la batalla
bebí de un solo trago
la tinaja de cobras,
desvalidas por su domador
al hacer de ellas
hiedra y mandrágora.

En este acto clamaron mis entrañas.
Volví a tomar la varilla
del azote del tiempo.
Robé a Judas su beso
y lo guarecí
en el pómulo del agrimensor
que envenena la tierra.

Acto de cierre

                                                           Se nos apaga el brillo de los ojos.
Y la conversación, los movimientos… todo se apaga.
Pero existe aún la tercera memoria: la del cuerpo.

                                                                                               Yevgueni Yevtushenko

Tapar los ojos.
No con vendas,
con las manos.
Tapar los oídos.
No con cera,
con las manos.
Tapar la nariz.
No con algodón,
con los dedos del medio,
del palpitar.
Tapar la boca.
No con mordaza
bajo la lengua,
con los dedos en cruz.
Cubrir el pecho.
No con sábana blanca,
con los brazos en cruz.

He aquí,
cinco sellos para el ascenso.

Lo demás.
El contrapeso.
El resto de las carnes;
el vientre,
el bajo vientre,
el asiento,
las bajezas,
los muslos
y lo que decanta.
No hay mortaja
que apague sus latidos,
pues siempre tendrán
ojos,
oídos,
nariz,
boca,
lengua,
pecho,
memoria.


Constanza Paz Fernández Navarro (Santiago, 2001) Estudiante de literatura que participa activamente en lecturas, intervenciones y colectivos poéticos que se realizan en Santiago, al igual que en diversos talleres de poesía en Bellavista y Fundación Pablo Neruda. Estuvo presente en el 3° Festival La Chascona 2019 y como voluntaria en el FIP 2019. También ha sido publicada en la antología de Poesía Juvenil “Mi canto no termina”, en el fanzine “Poesía de Invierno” y en la publicación colectiva Eclipse Total, confeccionado en el taller LEA 35°. También forma parte del emergente colectivo “Poesía A Las Calles”. En el 2017 gana una mención honrosa en el 5to Concurso Juvenil de Poesía Pablo Neruda. En el 2018 gana el primer lugar en selección Poesía en el V Concurso Literario Kimün, Cajón del Maipo; además del tercer lugar en el “II Concurso Literario Juvenil Cementerio Metropolitano 2018” en la categoría poemas de 15 a 18 años.

Less Coke

Siempre preguntándote qué es poesía,
buscas las frases más empalagosas
y tu cabeza dice Let´s go! Less coke!
La poesía es el azúcar de la Coca Cola,
daña cuando vas sin ver y tú lees
_________________________________Less
_____________________________________Less
__________________________________________Sigues con los ojos consumistas,
te tomas al seco este vaso de veneno let´s go! less coke!
Te impregnas de adictivos versos  -como los más tristes de esta noche-
Hey oh, less coke!
La poesía´s international,
______________________________no existe un país de poetas.
¡Nevermore! le hagas caso a Beqcer,
poesía no eres tú ni nadie.
______________________________¡Nevermore!
pienses que eres tan importante.
Tu gordura de coke tampoco cabe en esta métrica,
el Poe si acabaría por emborracharse
______________________________para no ingerirla
mas las palabras seguirán en decadencia
ninguno de los presentes sabe lo que es
mientras una más lee, sabe less less less .

Poxesía

Aunque no la toque y ella tampoco a mí,
la poesía me excita y me moja los labios
de tanto recitar con explosión sáliva.
La cara de todos en la primera fila
queda también mojada de letras
y todos nos excitamos con poesía
porque les grito a la cara, los babeo,
los incomodo, los saco a bailar
entre sílabas inquietas;
corto pensamientos comunes,
se los manoseo, los masturbo
y se excitan de la poesía que recito
que obvio no es la mía, pero casi,
pues la poesía es una sola.
Quedan restos de fluidos en recuerdos,
a los púberes les abre puertas,
a los viejos les abre el tiempo,
se congelan llenos de espasmos.
Los poetas se paralizan,
la poesía humedece cantos,
moja al mundo entero de palabras
mientras tanto reina el silencio.
Pero tú sigue proliferando canticos
que humedezcan los ojos,
que los rebane, que los deje mudos
para seguir eyaculando tonos,
atmosferas e improvisación pura
de tu lengua en la concha del oído.
No pares y hazlo fuerte, sigue,
no te detengas en el culminante
verso que nos llevará a la muerte.


Alan Muñoz (Talcahuano,1977) Con estudios de Pedagogía y Psicología en la ciudad de Concepción, Chile. Ha publicado los poemarios: Tree-D Árbol Muerto (Ediciones Askasis, 2015). Cáncer o la inmortalidad del cangrejo (N.A.D.A. Ediciones, 1999). Otras in-versiones(Ediciones Dessidia, 1997). Re-versos (Ediciones Etcétera, 1995).  Ha fundado el Grupo y el sello Dessidia de Literatura, el Colectivo Cultural N.A.D.A. NADA Ediciones y el Grupo Artístico interdisciplinario Catorcecomauno. Es miembro fundador de Cóctel Lirico: colectivo de poetas penquistas. Actualmente lidera el proyecto poético Antros Ediciones. Entre sus reconocimientos se encuentran: Premio Confraternidad 1994, del Instituto Chileno Argentino de Cultura, Talcahuano. Finalista en el Premio Askasis de Poesía 2014 “120 poemas a Pablo de Rokha a 120 años de su nacimiento”, Santiago. Finalista del Premio Alfonso Alcalde de Literatura 2019. Tomé. Así mismo, obtiene un Fondo de Creación 2020 del Consejo Nacional del Libro y la Lectura por su obra C0D3X P4C1F1CV5 (cómo vivir, amar y morir en Chile), del que pertenecen los siguientes poemas:

A contrapelo

Un niño juega a las canicas
Por un patio seco con esquirlas,
Arrastra sus rodillas
sangrantes sobre la tierra
Bajo la tierra hace surcos
trincheras para depositar
sus inocentes secretos en ellas
Lleva el juego muy lejos
Porque hace fosas comunes para aquellas
bolas de cristal que le muestran el futuro
En el fondo de este patio
El infierno no lleva el nombre de su fantasía
En su tabla periódica
No está el nombre de los fusilados
De cada casquillo que cae de una boca
Nace una serpiente con lenguas muertas
Porque este demonio obsesivo persiste
De robar de su mano cada esfera
De invitarlo a silabear una y otra vez
la nota alta de la guillotina de la depresión
No es rogar por mi alma
cruzar los límites de la cordura
al advertirle
Que en este patio maldito
Fumó su último cigarrillo
Un rebelde
Sino ver a ese niño que
A CONTRAPELO
Dispara un poema contra la muerte.

Morir en Concepción

Nadie teme morir donde se nace, menos,
si el lugar tiene el nombre del génesis
en el cual se concibe sin mácula/ al hijo del hombre

Como si fuera designación con denominador de origen:
La Concepción de María Purísima del Nuevo Extremo,
llamarse Concepción, alias Parturienta.

En Concepción se aventura
_________________________hacia un cuarto oscuro-interior
________nos guarda el silencio en su vientre
_________________________como una idea
_____________para ser eterna partida,
_________________________en miles de orgasmos,
_____________hasta gestarse conceptualmente
_________________________en un chasquido de dedos.

Hay que sentenciarlo, Concepción ha sido el faro
y la lumbrera del viaje/ en esta barcaza de símbolos,
Concepción es la idea infinita/ rodeada de bohemia docta.

Nadie teme morir donde se nace, menos, si alguien narra
la inmortalidad que Concepción reclama/ en la crónica roja,
pues nadie dará cuenta/ de nuestro obsceno anunciado
más que la concepción/ de nuestros preceptos visionarios:

Concepción es el amor/ y nos ha visto parirla en el ocaso,
Tan solo para morir en ella/ y volver a nacer.


Patricia Águila (Chiloé) Publicó el año 2018 su primer Poemario “Luciérnagas” distribuido y editado por la Editorial Wayruro (La Serena). Forma parte del colectivo cultural Pájaro Azul y Marea Negra Chilwe, formado por jóvenes de diferentes zonas de Chile, quienes se dedican a generar espacios culturales abiertos a la comunidad desde Poesía, Cine, música, Performance, etc. Ha participado de diversos recitales Poéticos en Valdivia y Chiloé, antologada por la Editorial hermana (Talca) el año 2018 junto a otras poetas de Chile y Argentina. Algunos de sus poemas se encuentran en el fanzine “Lava N°1” de la Editorial  Relente (Osorno) y en la revista “Sudras y Parias” (Lebu).

Ya no tengo corazón de quinceañera

Ya no tengo corazón de quinceañera.
Se lo llevaron el lunes 4 de diciembre,
De una calle sin número,
De una ciudad cualquiera.

Vendí mi tele.
Hasta el discman que a mi papi le dieron por navidad,
En la empresa.

Vendí.
Mi caballero, Mi señorita.
Hasta mis últimas alitas de pajarita.
Pa’ juntar las ochenta lucas.
Aunque el curita dijo:
RESIGNACIÓN
Un regalo de dios es nomás hijita.

Ya no tengo corazón de quinceañera.
No vi mi parto.
No deje huellas.
Y en el único solemne espacio que tengo,
¡Lloro!
Acaso,
¿TAMPOCO ME VAN A PERDONAR QUE LLORÉ, PORQUE YA NO PUEDEN HACERME ANIMITA?.
Porque ya no tendré grutita.
Ni templo.
Ni señoras que cuando recen, tengan en su pecho mi estampita.

YA NO TENGO CORAZÓN DE QUINCEAÑERA.
SE LO LLEVARON EL LUNES 4 DE DICIEMBRE.
DE UNA CALLE SIN NÚMERO.
DE UNA CIUDAD CUALQUIERA.

No quiero peinarme

No quiero peinarme mamá
No puedo peinarme
Déjalo revuelto
Si alguna vez cayeran los mechones
Por la edad
Guárdalos en sacos de harina

Átalos a las vigas de este palafito
Donde los primeros pasos
Fueron siempre
Hacia la eternidad.


Iván Jiménez Novoa (Concepción,1991) Sociólogo de la Universidad de Concepción. Se ha especializado en comunicación escrita mediante cursos en línea abiertos y gratuitos en diversas universidades del mundo. Ha publicado dos poemarios con la independiente Afótico Ediciones: Catedrales Prohibidas: poemas desde la ansiedad social y Loco rasca: poemas como empanadas. Actualmente es participante activo del taller literario dictado en Casa de la Cultura en Hualpén dictado por Andrés Espinoza Zuchel, así como también del grupo Estaciones Literarias en Talcahuano liderado por Lidia Mansilla Valenzuela. Está a cargo de la edición de la revista literaria Estaciones, donde promueve y difunde la obra de artistas locales e independientes.

Simpatizante

Al día de hoy diría
Que a diferencia de varios
De pura casualidad
Me he admitido ornitorrinco

Ya no me creo capaz
De engañar ni al más ingenuo
Y no por falta de tino
Sino porque da vergüenza

Fue lo mismo en otros tiempos
Enjugar los corazones
Con verbosas generales

Este juego de las sombras
No ha cambiado con los siglos
Y yo me río en mi cara.

Agujero

Te acuerdas cuando jugábamos
A darnos en la cabeza
Contra las baldosas negras
Del comedor o en el patio

O cuando llegó el verano
Y sentados a la mesa
Nos reímos como hienas
Antes de ser castigados

Recuerdas que en las mañanas
Hicimos y deshicimos
Con los muebles de la sala

Luego hiciste más amigos
Más yo me senté sereno
Descifrando nuevos signos.


Patricia Cremaschi Ojeda (Punta Arenas, 1962) Por varios años dedicada a la Animación y Fomento Lector en la XII región de Magallanes y Antártica Chilena.  Publicada en Antologías poéticas. Su libro “Canto para Pedro”, fue publicado en el año 2012. Ganadora del concurso nacional de cuentos Antonio Pigafetta en el año 2006. Actualmente estudia Educación Especial y desde el año 2018 colabora con el programa “Por una Educación Poética para Chile”, en los liceos de la ciudad de Concepción.

Escritoras sin voz

Mujeres que estudian literatura son pocas
Hablan desde la boca para afuera,
Hubo uno que se tragó la lengua después que me lo dijo
Ahora habla desde la boca hacia adentro.

¿Por qué se vuelve?

Se vuelve porque alguien te espera
Porque ese alguien te llama a lo lejos
Y no está donde está, sino contigo
En todos los lugares
En las esquinas
Y en los aeropuertos.
Ese alguien te trae de regreso y te rescata
Y no se duerme si aún te sabe lejos,
Se vuelve a vivir cuando te piensa,
Volvemos a ser eternos.

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Pintura de Leo Lobos

Escrito por Emilio Paz

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y "La balada de los desterrados" (Ángeles del Papel Editores, 2019). Posee trabajos publicados en diversos medios de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador, Rumanía, Costa Rica, Suecia, Alemania, Italia, Cuba, Uzbekistán, Bulgaria, Francia; siendo traducido al rumano, francés, italiano, búlgaro, uzbesko, inglés y tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento - Perú 2019 organizado por la revista "El Parnaso del Nuevo Mundo". Ha participado de diversos recitales poéticos, congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/).
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