El cuestionario en los tiempos de la pandemia: Marta Poveda

Marta Poveda, una de las actrices españolas más consolidadas, no camina, trota. Va al galope. Ella pisa un escenario como quien va a realizar una ofrenda, como si fuese a una ceremonia de la América Precolombina: arrancándose el corazón de cuajo para alargarlo al espectador, todavía palpitante. Convencida y rigurosa, con su característica voz rasgada, poblada por mil almas antiguas del teatro, toca la palabra, la susurra, la agita, y la catapulta.

Nombre 

Marta Poveda

Profesión

Actriz

¿En qué ciudad vives?

Madrid

¿Qué ves desde tu ventana?

Vivo en un bajo y tengo un patio de uso privado con vistas a un parque muy grande. Veo unas pocas estrellas cada noche y las ventanas de mis vecinos.

¿Cuál es tu rutina diaria durante el confinamiento?

Mi vida durante la pandemia se ha complicado un poco. No he tenido tiempo de vivir con rutina. Aunque no he dejado de hacer ejercicio y de escribir mis “mierditas”. 

¿De qué manera ha cambiado el COVID-19 tu vida?

Últimamente, por lo general, tenía jornadas de trabajo de doce horas. Tenía también dos proyectos de teatro  que ahora ya no tienen fecha pero la tendrán. Cada mañana me levantaba para correr a las 5 a.m., y despúes me iba a grabar a plató. Al volver de currar por la tarde echaba un par de horas leyendo y estudiando en el parque, y antes de volver a casa a preparar la cena solía tomarme una caña en el barrio con los amigos íntimos, para darnos el lujazo. Los fines de semana iba al monte como una jaca desbocada. Más o menos así…”

¿Cómo ha perjudicado la pandemia a tu sector profesional?

Imagino que ahora mismo la incertidumbre es equiparable al resto de profesiones. Es pronto para medir los perjuicios, pero me temo que nos queda muchísimo tiempo por delante para encontrar una manera de reestructurarlo todo.  

Nunca nadie nos dijo que nuestro día a día fuera a estar asegurado por mucho que vivamos en el primer mundo. De repente el mundo se defiende, pega un petardazo como este y te toca asumir un posible vacío, un camino por inventar y por luchar, porque de lo que sí estoy segura es que nuestros derechos los vamos a tener que luchar entre todos.

¿Has encontrado algún punto de vista positivo en el confinamiento? ¿Y negativo?

Como positivo podría hablarte de la solidaridad, de los esfuerzos de los sanitarios, de los aplausos, de la comunión, que por supuesto son cosas maravillosas.

Pero me pide al cuerpo hablarte de algo más reflexivo: Es más una esperanza que un hecho que pueda confirmar… espero que como positivo, adquiramos una voluntad de  aprendizaje. En mi ideal deseo que aprendamos a hacernos conscientes de que aunque nos sintamos (y en parte lo seamos) víctimas de todo esto, la realidad es que también somos los promotores. Deseo que el lado positivo sea sentirnos motivados para reconstruirnos desde el respeto a un planeta que tenemos completamente sometido y arrasado. Siento que el auténtico virus, la auténtica plaga, es el ser humano. 

Como negativo, en un futuro inmediato, lejos de pensar en reconstruir y mejorar el sistema,  nos veo pensando en parchear, en sobrevivir, en recuperar los mismos hábitos dañinos e irrespetuosos. 

¿Qué va a ser lo primero que hagas cuando levanten el estado de alarma en España?

MONTAÑA

¿Hacemos una porra? Fecha en la que se normalizará la situación.

Desde mi punto de vista, nunca se va a normalizar la situación. Simplemente nos auto convenceremos de que se normaliza. Prácticamente todos los bosques de nuestro planeta están arrasados, lo que ofrece un camino libre a próximos virus y enfermedades que permanecían al lugar donde pertenecen. Gracias a la acción del hombre (la tala industrias, la globalización…) tienen vía libre para venir a visitarnos cuando quieran. Quizá esa sea una de las premisas de nuestra “nueva normalidad”.


Gracias por compartir en forma de cuestionario tus pensamientos pandémicos.

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