La arquitectura de la palabra (Vol. IX): Toque de poesía

Foto de portada: Claustro del convento y templo de San Francisco de Asís

Curaduría y presentación: Carlos Gabriel Montes
Análisis: Emilio Paz

Cuando mencionamos a la poesía peruana no podemos aferrarnos a un único espacio. La poesía del Perú es tan marcada por sus regiones, costumbres, tradiciones y demás aristas que la vuelve riqueza de fuente e historia. Porque cada región, cada cultura, es un espacio único que se abre paso entre los demás estilos. Por eso, afrontar la poesía peruana es un reto necesario, pero forjador. Una de estas tradiciones es la lírica del Cusco. En la Ciudad Imperial no existe una escuela o facultad especializada, sino que la experiencia y formación poética (y literata) del Cusco radica en la misma formación de cada autor, en las lecturas y en aquella comunión entre una doctrina antropológica, histórica y de la tradición autóctona de la Ciudad Imperial. Por lo tanto, hablar de la poesía cusqueña es hablar de las raíces de diversas corrientes, de diversos estudios. Es una poesía más terrenal, con una cosmovisión personal que se junta con sus raíces. Por ello, es reconfortante encontrar un colectivo joven de poesía cusqueña. Bríos nuevos para tiempos tan complejos que estamos viviendo.

De igual manera, la tradición lírica del Cusco es antiquísima, por lo tanto no se centra solo en una tradición central, sino que extiende sus raíces entre las diversas lenguas y tradiciones que el mismo Cusco posee. Por lo tanto, realizar un análisis no debe ser cerrado, sino abierto a múltiples reflexiones. Comprendiendo que la poesía cusqueña tiene una riqueza tradicional que se mezcla con la historia y con la experiencia de cada autor.

Por ello, Carlos Gabriel Montes, poeta cusqueño del cual hablamos hace algunos meses, nos presenta el colectivo Toque de poesía con una breve presentación y una muestra de sus integrantes:

Toque de Poesía es un grupo literario conformado por jóvenes en plena formación de sus afanes artísticos y propiamente de la lírica y la prosa, además, sus integrantes exploran por cuenta propia otras expresiones como la música, la pintura, la edición y encuadernación artesanal, corrección de estilo, entre otros, al mismo que ejercen sus profesiones individuales.

Toque de Poesía comienza su actividad desde el mes de octubre del año 2018, con el objetivo de abordar diferentes espacios públicos para la difusión de poesía peruana mediante recitales al aire libre, los que se llevan a cabo el tercer sábado de cada mes, previo anuncio de la ubicación a través de la cuenta de Facebook: Facebook/Toque de Poesía. Es un espacio de participación plural y abierto a todos, dado que se invitan a diferentes cultores de otras artes a efectos de amenizar el momento, además, no solo leen los integrantes, sino que se insta a que el público de paso se anime a compartir la lectura, a modo de aliciente premiamos con libros a los niños. En el devenir, hemos registrado anécdotas y lecciones memorables que nos motivan a continuar y proyectarnos a futuro.

Consideramos que los espacios públicos comunes y espontáneos son una alternativa ideal para compartir cultura, promover reflexiones sociales orientados a contribuir al menos con desempolvar el cerebro y el corazón del tedio diario y los problemas sociales hereditarios, para darse un momento, al menos un momento de lucidez; pues, en tiempos actuales, leer poesía es como tirar semillas en un pedregal, pero habrá entre todas una, que logre brotar, ¿cómo? Qué sería de la vida sin misterio.

Todos los que se desenvuelven como gestores o promotores culturales, saben que los espacios (auditorios, salas culturales, etc.) en los que se organizan recitales o eventos a fines, pocas veces gozan de una asistencia nutrida. Obedece a diferentes factores no propios de analizar en este momento, por tal razón, los espacios públicos se presentan como una alternativa viable para la promoción de diferentes actividades, claro, cumpliendo con ciertos criterios para un desenvolvimiento adecuado que no genere efectos contrarios.

A grandes rasgos, esto es Toque de Poesía, un paso adelante en sentido contrario donde se dirige la masa sin saber adónde.


Alexander Mansilla

Alexander Mansilla Boza (Cusco, 1989) El frío que estuvo siempre con él, le enseñó a escribir, buscando ser civilizado se hizo abogado, buscando ser abogado se hizo escritor y queriendo ser escritor, anheló ser poeta; aunque no sepa lo que eso signifique. Ahora, que no hay tanto trabajo para poetas, pero si para abogados, deja de ser satisfactorio el negocio de escribir. Así que un poema sin más pretensión que el simple hecho de existir, es una sonrisa en el alma.
?

Si el mundo consume poesía
¿Por qué la poesía no consume al mundo?
¿Dónde se esconde la música?
¿Dónde nació el mar?
¿Habrá musas en la luna?
¿Existirán bacterias hechas de soledad?
Existirá acaso un destino puro
O será otra ilusión del andar
Chocar contra lastre y muro
Hechos de dualidad
¿Lloverá fuego de cenizas?
¿Cantará la cutre sociedad?
O nos ahogaremos todos en pena eterna
Esclavos de nuestra mediocridad.

Pretérito auspicio

Miro atrás
Sonrió
Y siento.
Al viento que se aleja
A la mañana que vuelve
Al atardecer que siempre espera
Y a la madrugada que no volverá.


Francois Av

Francois Av. (Cusco, 1989). Egresado del programa de Lengua y Literatura de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación de la UNSAAC. Forma parte del colectivo Toque de Poesía con quienes promueve el proyecto de lecturas de poesía peruana en espacios públicos de la ciudad del Cusco. Ha publicado diversas plaquetas a través de seudónimos.
Aún con el hambre

Váca mi estómago, váca mi yeyuno, la miseria me
saca por entre mis propios dientes…
César Vallejo

Los invisibles salen a vender
no están al día con estadísticas
de contagios o recuperados
solo se repiten
“lo que yo puedo hacer…”
es decir, lo que ellos pueden prometer
es querer a otros invisibles
con palabras que nadie ve.
Los invisibles nos pueden ver
pero son inmunes a nuestros ojos
también aman los atardeceres
y los almuerzos en familia
también se cubren cuando hay frío
pero la muerte les preocupa un poco menos
que el hambre
o las preguntas o las respuestas
que les podamos hacer.
Sonríen a veces,
ahora no lo notamos
más que con nuestro rencor,
saben que no queremos verlos
saben que están a salvo
de nosotros.

Partida inconclusa

soy el ojo de nadie
Blanca Varela

Qué lejos he quedado de mi propio olvido
qué abandonados quedaron
mis ojos de mis manos
y mis pies de mis pasos
¿a dónde he llegado?
¿cuándo volveré a partir?

Las palabras ahora me desengañan:
alguien se fue
y no sé
quien fui.


Rodrigo Ampuero

Rodrigo Ampuero Oróz (Cusco, 1993). Bachiller en turismo, fotógrafo de momentos y escritor amateur. Participa en los colectivos Búho Negro, Toque de poesía y en el colectivo internacional Letras & Poesía. Su estilo va por escribir relatos cortos, monólogos y algunos poemas. Se siente muy influenciado por la letra de la música y autores como Julio Ramón Ribeyro.
Tiempo al tiempo

Sigo esperando a alguien
dentro de un calendario
que solo conoce de semanas
y si le hablo de septiembre
me mira con extrañeza.

Ya no existen los días
ni ganas, ni ansias, ni paciencia,
ni rastro de lo que fue
tu labial sobre mi almohada.

Se quedaron en pausa
todas las veces que de amor
pusimos en vilo al aire
como recuerdos atorrantes
saboreados con delicadeza.

Ojalá fuéramos cíclicos
y embonemos mil veces más
desafiando al reloj
y a sus manecillas.

¿Cuándo piensas volver otra vez?
Recuerda que no hay prisa
pero la vida es lineal
el cariño, una herida abierta
y el tiempo, la curita.

Que sea un jueves
ni tan cerca, ni tan viernes
como para revivir el ayer
y confundir al mañana.

Que sea una tarde distraída
divagando en la cocina
con los ojos desarmados,
las palabras entreabiertas
y una película incompleta.

O mejor un cuando puedas
donde y como sea.

Dolor de muela

Me ha nacido una duda
en el viejo rincón de la melancolía.

La hierba que crece
sobre ese recuerdo de primavera.

Mi manzana inmadura
en el último vestigio de tu caricia.

El color de la noche
y las hojas secas.

Nada da cura
para este dolor de muela.

Y se me muere la vida
justo ahí,
donde tú no regresas.


Marian Manga

Marian Manga Jururo (Cusco, 1998) Estudiante de Ciencias de la comunicación, interesada en el aprendizaje constante y de compartir arte y cultura. El arte cura el alma y mueve el mundo.
Violeta

La misericordia tiene un color,
los milagros tienen tonos violetas
en octubre,
mujeres cubiertas de oraciones
se desplazan tras un cristo oscuro,
gritando, llorando.
Perfumadas por los inciensos itinerantes,
descalzas caminan sobre los pecados
de los habitantes
miles miran sobre los balcones del tiempo,
tambaleantes, a punto de caer
sobre su miseria y los milagros ya perdidos.
Hay un cristo en la ciudad de los reyes,
no debería ser un rey,
vestir como uno,
más no, es uno que anda desnudo
que esta sobre una cruz martirizado
por las desdichas ínfimas de estos seres tambaleantes,
resucitando en cada esquina,
los domingos donde vive todo, menos la fe.

Cacería

Va la muerte acechando a la vida,
detrás de la arboleda,
nos mira furtiva
cautelosa ante la alegría,
amena ante la tristeza.

Desmonta los recuerdos,
usurpa la melancolía;
transgrede el tiempo,
lo consume cada día.
Se esconde en las habitaciones
oscuras del ser.

Acaricia con suspiros
las últimas horas
se asoma a la alcoba
le susurra a la ausencia,
clama por su presencia
en el más allá.

Llega el momento más oscuro
del día, de la vida,
se apagan las velas,
cae el telón de esta tragicomedia,
la muerte abraza el último aliento
y abandona el recinto,
en medio de lamentos sin retorno.


César Salizar

César Salizar (Cusco, 1989) Formado en el pensamiento revolucionario, contra el ejercicio del poder y la tiranía que este conlleva, inagotable defensor de la cultura y la conciencia. Propulsor del sistema de cooperación voluntaria. Para clichés, un soñador.
La casa de los gritos

Yace vacía,
Decrepita,
Abandonada.
Yace discriminada por los recuerdos de flores de vida.

Jamás pudieron volverla a llenar,
No interesaba revivirla,
Un manjar del Panteón del crecimiento,
Un: “quizá” para que no exista.

Rebota su mirar en los cajones,
su galante andar los salones contamina,
su acento francés y su perfume,
invocación del demonio
señor de señores.

Los fantasmas ahora gritan,
inseguridad y paranoia,
Palabras vacías, sueños estafadores
Y vanidad para que los soñadores no reconozcan que la gloria existía.

Abraza libertad,
Dispara los cañones
Prueba la resistencia de la verdad.
Velas al caos, sin nombres ni autores.
Grandeza y armonía.

Selene

Desde la oscuridad más insensata, sonríes;
Cubierta por el mas allá que la nostalgia representa.
No hay distancia si mis ojos besan tu corteza,
Lucero en la penumbra,
Soledad y sabiduría;
para poder apreciarte
necesito apartarme en la introspección más sombría.


Carlos Montes

Carlos Gabriel Montes (Cusco, 1994). Comunicador social. Fundó el grupo Toque de Poesía. Ha publicado Poesía de Miércoles_ Recopilación Poética, edición cartonera en conjunto en colectivo (Cusco, 2015); Lo que el cuento se llevó y Echo de menos el olvido, cuento y poesía, respectivamente, premio del I Festival Internacional de las Artes “Qosqo T´ikarinampaq” (Cusco, Perú, 2019). Ha ganado premios nacionales e internacionales.
Trilcemente

Vallejo, hice de mi corazón una escalera hacia el exterior de la eternidad, donde un incendio se abre paso entre cadáveres de flores. Si bien nadie más arde, todos caen en un sueño profundo, me pregunto si esa es la primitiva forma de la noche.

Vallejo, no te molestes en volver a Paris para responder la pregunta olvidada.

La vejez es la respuesta a todas las preguntas, lo supe desde el momento en que el anciano dejó atrás su bastón para llegar a la muerte sin rastros de sombras.

Aquí somos todos dados rodando en la oscuridad
y el número de nuestra espalda será siempre menor
que el de la muerte.

Aquí, amadísimo Vallejo se ha expandido el ministerio
de la pobreza.
Los niños te recuerdan en el aguacero de su inocencia.
Han enviudado todos los licores, la orfandad tiene el rostro de la justicia. Yo aún me pregunto si el tono de
tu voz fue el primer tambor del alba.
Aún se escucha a mamá diciendo en cada relámpago, que alguien ha resbalado en el cielo. Y yo le respondo que debe ser alguien que tuvo un traspié entre dos estrellas.

Trilcemente.

(Fragmento, poema Trilcemente, libro Echo de menos el olvido).

De esos amores olvidados

Este amor es un amor de músicas izadas tras la niebla.

Este amor es el emblema de las cenizas calcinadas
por el frío.
La fragua que mantiene caliente la infancia discreta
de la noche.
La primera palabra de quien descubrió que podía hablar poco antes de su muerte.
Este amor es el insomnio del olvido, el espejo del agua,
el heredero de las heridas, el canto tibio de un pájaro
de nieve.

Es un amor como el de una madre hacia su hijo que
no nació porque la muerte le puso nombre primero.

Este amor es como el amor que le queda a cierto padre luego de enviar a su hijo para morir por otros que no sabían amar.

(de libro Echo de menos el olvido).


Paúl Sánchez

Paul Sánchez Gibaja (Cusco, 1992). Comunicador social, integrante de los colectivos Poesía de Miércoles y Toque de Poesía. Fue considerado en la antología del festival de poesía Enero en la Palabra en su vigésima segunda edición, es editor de libros artesanales, realiza talleres de libros cartoneros dentro y fuera de la ciudad de Cusco.
Retorno

Atizar los pasos, las miradas
esperando que la ciudad, se encuentre donde la dejamos
pero, sobre todo que los cuerpos aún conserven su calor…

 

Soledad

No esa soledad carente de palabras de amor
o la de quedar varado bajo la lluvia
viendo mi rostro sacudiéndose en el concreto
ni la de mirarse los zapatos en una ciudad ajena
tampoco esa soledad de atarse lo cordones
de los zapatos en la puerta del jardín
mucho menos esa soledad que carga
muertos sobre su espalda
peor aún esa soledad de esperar el calor
del sol de la tarde sobre las rodillas
mi soledad es más bien un miedo,
miedo de olvidarte así sencillamente, olvidarte.


Samael Serrano

Samael Serrano Vivero (Cusco, 1992) Egresado de la facultad de Arquitectura y Artes Plásticas de la UNSAAC. Su producción artística abarca poesía, imaginería y pintura. Ha participado en las antologías “El Dolor de la Tinta” (El Verso Azul Editores, 2018) “Amor, Horror y otros placeres poéticos” (Editorial Poetas y Violetas, 2016) y es miembro del colectivo “Toque de Poesía” con quienes realiza recitales en espacios públicos de la ciudad del Cusco.
Alegoría al color

Azul cobalto
abriendo ventanas en el viento,
fuegos amarillos
desmayan pájaros mudos.
Por grietas de algodón
huyen añiles espadas,
gotas violetas en aparente ebriedad
caen muertas
en celdas de piel ultramar.
Sobre el mar cerúleo
el sol se mira,
Sus cabellos de cadmio
ciegan olas tostadas.
Cuerpo lechoso
de sombras violetas,
viento de titanio
agitando dorados rizos.
El mar extendió sus manos
y atrapó un suspiro bermellón,
en cuna turquesa
bisoños poetas escondieron su estro,
ausentes de color son sus versos
y su alma de inocencia.

Exida

Cielo cansado
de sostener pesadas nubes,
árbol que soporta
el estregón de fríos vientos.
¡Vean mis nervios engullidos
por las aves sin nombre!
Sus crías párvulas
naciendo de mis ojos,
los embriones indeseados
salir por mis heridas,
mis manos completando sus alas
con las hojas del otoño.

Vean los recién nacidos
de rodillas,
pidiendo no vivir en estos aires.
Vean mi suspiro hacerlas volar,
la ingenuidad huyendo en verso,
extinguirse entre los ramajes,
buscando un cuerpo puro,
para poder habitar.


Jwisell Vargas

Jhiwsell Dennis Vargas Bautista Nació en la ciudad de Calca, provincia del mismo nombre. Pasó la niñez y la adolescencia entre Apurímac, Lima y Cusco. Estudió la carrera de Física en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco. Actualmente se desempeña como profesor de educación secundaria de matemáticas y ciencias. Desde el 2018 forma parte de Toque de Poesía, un colectivo que realiza recitales en in situ en las calles cusqueñas, con la finalidad de compartir poesía peruana.
Día 1 de 40: Tengo miedo

Tengo miedo
de olvidar tu alma
en otros ojos
de arrancarme tu sonrisa
como un poema de mi cuaderno

Viajar libre
sin tu carne
sin tu suspiro
sin tu frío cariño
hacia el otro lado del olvido
dónde te dejaré en paz

Si añoro
diseccionarme entre tus besos

Tengo miedo
de olvidar
si en tus ojos
perpetuos
se grabaron los míos

Además de mi fe
alma
sangre
y suspiros

C19

Tiempos difíciles llevan los vientos.
Las maravillas las recorren los lamentos del botones.
Las calles asfaltadas están semisecas de muchedumbre, llenas de vientos.
El sendero virulento lo recorren: pobres los ignorantes,
_____informados los ineludibles héroes de lo que traen los vientos.
Se enjaulan humanos, se echan al viento las aves, copulan los osos.
Los besos y abrazos se dicen ser armas, alejarse es ahora un acto de amor.
Las distancias siguen siendo sociales.
El hermoso mendigo de la silla de oro, no se siente atendido.
Se subsidia la pobreza, pero no se satisface el hambre.
¿La democracia, busca en el capitalismo, socialismo? ¿Qué vientos son estos?
Al oriente de Mao se le sigue viendo culpable de lo rojo que se tiñe el mundo.
Los Estados a los que Whitman dio voz, ya no sabe de amigos, refuerza intereses.
España ha bebido del cáliz. Tiempos difíciles.
Las góndolas flotan en aguas claras del Gran Canal,
_____se renace cremando senectud. Dolores se llevan los vientos.
Ecuador no encuentra formol para sus errores. Hedores se llevan los vientos
Pasamos, de las marchas, a las distancias.
La humanidad,
_____no necesita del hombre ¿necesita del hombre humano? Necesita del hombre humano
Los vientos llevan los tiempos difíciles.
El tiempo trae cura.
La cura para la desesperanza: poesía.


Marcio Arias

Marcio Arias (Cusco, 1995) Estudiante de ingeniería y aprendiz de guitarra solista, quien en su trayecto pasó por los escenarios del Teatro Municipal del Cuzco junto a sus hoy cómplices de locuras culturales; siendo de sus pasatiempos a parte la música, narrar cuentos y acudir a eventos donde se difunden arte y cultura.
Vida

Y es tan frágil como las gotas de lluvia sujetas a una flor,
fría como las escarchas de una madrugada en invierno,
cálido como el abrazo más sincero de aquellos como los nuestros,
tan mágica como una noche bajo un cielo de auroras y estrellas,
eternas como el buen amor, aventureras y caprichosas.
Lo que sabemos a veces es nada, evolutiva,
que cuando nos perdemos es para encontrarnos,
sujeta a leyes y sueltas a locuras.
Y es tan dura y debe de serlo así,
triste como el llanto de un padre y aterrador como las enfermedades,
es curioso como un niño poeta
es madre, concejera.
Y es tan esperanzador como un amanecer de primavera entre las montañas,
alentador como el primer grito de una nueva vida,
silencioso que gusta oír de nuestro aliento y sentir nuestra fragancia,
y es que somos parte de ella.

Tu causa

El silencio volvió a gritarme tu nombre,
y mi mente no hacia otra cosa que pintar tu imagen en todas partes,
adicto a tu figura, aquella que mis manos y mis besos recorrieron,
adicto al paraíso de tu fragancia y al sabor de tus labios,
ver como el rebelde de tus cabellos hacían poesía al entrelazarse con los míos,
basta con cerrar mis ojos para dar rienda suelta
a toda esa sensación que eriza incluso mi ser.
El cómplice de tus encantos son dictadores de mis versos,
dictadores de mis sueños,
provocadores de mis sonrisas.
Aunque ahora me toque sonreír ya sin ti.


Marcelo Casafranca

Camilo Marcelo Casafranca Castelo (Cusco, 1989) Estudiando derecho descubrió su afecto hacia la literatura, la poesía y la novela. En el 2015 publica Poesía de M, en conjunto con un grupo juvenil del mismo nombre. Y en el 2019 decide iniciar su carrera como escritor. Actualmente está a puertas de publicar su primer libro.
Al día siguiente del huracán

Sumergido estaba al fondo, entre ruinas
mis lágrimas se perdían repitiendo la despedida
pero un beso de girasol se asomó suavecito por la ventana
se posó en mi frente y me miró dorado a los ojos tristes
para despertarme el alma.
Para acariciarle su bonito cabello y sentir su boca desde la increíble esperanza
que con sabor a tumana me besaba fulgente y decía:
el olvido es renacer.

En el campo

La hierba húmeda refina la pampa
no sopla el viento
no quema el sol
las flores perfuman nuestros cuerpos
es un día perfecto para hacer el amor

Las aves nos miran y cantan
templamos la mañana a su son
y si las aves hablarán ¿Qué dirían?

¿Qué bellezas contarían de los dos?

Hemos ignorado el tiempo
porque irradiamos perpetuo calor
confiamos un voto a la luna
y en silencio te beso con fulgor.
Es una noche perfecta para hacer el amor

Escrito por Emilio Paz

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y "La balada de los desterrados" (Ángeles del Papel Editores, 2019). Posee trabajos publicados en diversos medios de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador, Rumanía, Costa Rica, Suecia, Alemania, Italia, Cuba, Uzbekistán, Bulgaria, Francia; siendo traducido al rumano, francés, italiano, búlgaro, uzbesko, inglés y tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento - Perú 2019 organizado por la revista "El Parnaso del Nuevo Mundo". Ha participado de diversos recitales poéticos, congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/).
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