Poemas hablándole a la oscuridad

En esta ocasión, les traemos poemas de cinco escritorxs de Liberoamérica: Marisol Bohórquez Godoy, Verónica Cabanillas Samaniego, Emilio Paz, Alejandro López Pomares y Sandy Mel Vallejo. Está presente el concepto de lo sagrado o profano en la mayoría de los poemas, así como también la naturaleza que se integra con la humanidad. Quédense atentxs que habrá poesía liberoamericana para rato.

Marisol Bohórquez Godoy (Santa María, Huila, Colombia, 1982). Poeta, pintora y traductora literaria, graduada en Ingeniería Industrial. Ha publicado los poemarios: La soledad de los espejos (2016), Effetto Farfalla-Efecto mariposa (2017), Antipartículas-Antiparticelle (2019) en coautoría con Gianni Darconza y La forma del vuoto-La forma del vacío (2019). Ha traducido poemas de más de veinte autores italianos contemporáneos, incluida la colección de poemas: Elogio dell’indeterminazione (2018) de Gianni Darconza. Ganadora del concurso “Fiori di luce” (2020) en la categoría de poesía extranjera. 

Definiciones

El sol es una virgen
de vientre rosado
en la turbia soledad de los días

Es la sonrisa
en los rostros desteñidos

El escarlata invisible
es nuestra prueba de vida
y a la vez nuestro engaño

No podemos como el sol
penetrar la oscuridad

Somos terneros disecados
a la luz de una vela, el brillo falso
en nuestros ojos lo delata

Somos el grito interrumpido
la indiferencia de un dios
que nos sacude
la calma del atardecer
dispuesto a su próxima jornada

Del libro La forma del vacío-La forma del vuoto (LietoColle, 2019)

Verónica Cabanillas Samaniego (Lima, 1981), es poeta y artista visual. Publica en 2014 TUyYO por autoedición y participa en diversas antologías de poesía: IXQUIC. Antología internacional de poesía feminista (Editorial Verbum, Madrid, 2018); Wagered deep on the run of six rats to see which would catch the first fire / Surrealist and Outsiders (RW Spryszak, Chicago, 2018); Liberoamericanas, 80 poetas contemporáneas (Liberoamérica, España / Argentina / Uruguay / Bolivia, 2018); Narrow doors in wide green fields / Surrealists and Outsiders (RW Spryszak, Chicago, 2019). Ha participado en el V Festival de Poesía de Lima (2014); IV Feria del Libro Alternativo Antifil, Lima (2019).

Quiero hablar con dios a diario

Quiero hablar con las estrellas en la azotea de mi casa
Que es mi cabeza reventada de felicidad
Quiero bailar con la luna y con el sol, con su llamas flameando sobre mi cuerpo al paso de un jazz acido, los dos,  los tres, miles de luciérnagas de ojos rojos, danzar hasta el amanecer en la azotea que es mi cabeza
En mi habitación que es un rascacielos
Una habitación que es una montaña  una habitación que es la cima del mundo y allí perderme en el sentido maravilloso de la creación
Y beber con dios
Decirle tantas cosas
Y a las estrellas pedirles más años de vida
Porque este baile de fuego lento se aviva con el paso del tiempo
Y sólo quisiera besarte a oscuras
De cara a la luz
bajo el cielo que nos vio
Ese cielo
Bajo el cual reímos y fuimos felices
Quisiera otra oportunidad para hacer las cosas bien
Errar menos
Perder menos tiempo en tratar de cambiar
Las cosas son así y no pueden ser de otro modo
Quisiera tu voz donde estés,  de dónde vienes
Quisiera hablar contigo y decirte para empezar a bailar
Y que olvides
Y perdones
Tanto errar humano
Tanta falta de humanidad
Salir a bailar
Invitarte a embriagarnos
Y una vez en la calle
Decirte al oído
“Qué hermosa es la vida”
Una vez en la calle
Partirás como todo
Déjanos con vida
Fuimos honestos y claros
Fuimos los que luchamos a pesar del mundo en contra
A pesar de todo
Quiero bailar contigo,  insultarte, escupirte y luego amarte
Oh dios-diablo!, somos ínfimos
Y cuánto te agradezco.

Alejandro López Pomares (Orihuela, España, 1983) es escritor, poeta, profesor e investigador. Licenciado en Antropología Social y Cultural y en Biología, gestor del patrimonio cultural, natural, artístico e histórico. Autor de la novela La mirada perdida (Celesta, España, 2017), del poemario La soledad tras el ruido de fondo (Ars Poetica, España, 2019), al que pertenecen los textos enviados, y de la obra de teatro La edad del sol (inédita). Editor y redactor de la revista literaria digital ‘La ninfa Eco’.

Esta pequeña habitación y sus cuatro paredes

La habitación es pequeña, la ventana y la cama crujen
con sólo el viento besarlas.
La música que oigo me delata y la desato.

Se demora la lluvia,
se hiela mi pupila bajo un relámpago que agoniza a diez metros sobre la tierra,
el sigilo de una ciudad en el punto de mira,
un bar que cierra
y un semáforo se debate entre detener el tráfico o dejarnos caer ciudad adentro
se escuchan las pisadas
mientras una bombilla parpadea
un pasillo abandonado y la foto de alguien
tu incertidumbre y la mía pasean agarradas de la mano.

Las ciudades aúllan bajo el asfalto,
mírate en los charcos con esa cara descorrida
bajo una lluvia que huele a lluvia y un viento que suena a lamento.

La poesía es un mar de dudas, desbordándose por nuestras calles
y yo sólo alguien que se aferra
en el punto de mira
la foto de alguien
se ahoga sin motivo
sin palabras
sobre los charcos con mi cara descorrida
y yo sólo alguien que se ahoga.

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y “La balada de los desterrados” (Ángeles del Papel Editores, 2019). Posee trabajos publicados en diversos medios de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador, Rumanía, Costa Rica, Suecia, Alemania, Italia, siendo traducido al rumano, inglés y al tamil.

Miedo

Miedo
mundo acabado
con una sonrisa.

Miedo
            a los árboles
            a los aromas
            a los muertos

Temor de un adiós
el silencio responde.

No despertar.

Juego de la memoria,
buses rosas circulan por la avenida
y un puente de roca
cae sobre
un río sin alma.

Río que lleva
a un mar sin madre.

Madre perdida
padre ausente

Dios, Dios que callas
¿dónde estará la morada
cuando la cuarentena acabe?

Miedo
            al olvido
            a los falsos auxilios
            a los caminos chuecos
            a las manos sin brazos.

El vacío,
se dispara
como bala
y penetra
en el corazón

                        Que late por nadie
                        Que late por todos
                        Que late
                                    solo late.

Sandy Mel Vallejo (Guayaquil, 1993) Lic. Turismo y Hotelería. Publicada en revistas digitales de literatura. Seleccionada de la 1era Convocatoria de poesía de la Editorial Despertar 2017 con la plaqueta Introducción a mis cenizas (Loja, Ecuador). Textos suyos constan en la antología Origen del fuego en nuestras pieles traslúcidas por Mandrágora Cartonera (Piñas, Ecuador). Invitada nacional al Festival Internacional Desembarco Poético 2017 por la convocatoria “Se busca poeta”, 4to encuentro Regional Poético Santo Domingo de los Tsáchilas. Miembro de Editorial Despertar desde el 2018.

*

And if a double-decker bus
crashes into us
to die by your side
is such a heavenly way to die.

The Smiths

Me observo cayendo e inconscientemente los restos de tu cabello definen mi cuerpo en una espiral que te succiona conmigo a ese paraíso bíblico. Morir debe ser como acabar tendida sobre el cuerpo del otro por mecer constelaciones con la gravedad de dos cuerpos sin el desagradable acto final de la apertura de los ojos. ¿Cuántas veces has muerto en el abrazo de mis extremidades deseando continuar ensimismado hacia el mundo desplomado y manso de mi anatomía como pueblo que mece banderas blancas al concluir una guerra? ¿El espejo dispuesto sobre mi cabeza es el celaje tornasol envuelto en tus corneas diáfanas por el que respiras cuando sueñas? Desde el claustro de mi sosiego estoy buscando el encuentro con la penumbra pero el entrecruce de tus manos de pajarera levitan mi yo interior a la ribera en la que juegan los niños después de llorar. ¿Acaso eres el río en el que me hundiré cuando tus manos se suelten? ¿Será por eso que bebo tu hermosura con la hambruna de una criatura desterrada del Edén?   —To die by your side is such a heavenly way to die —escucho certezas replicadas en la radio por Morrissey— y toda la plaga que me habitaba es succionada desde adentro.

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