Alaíde Foppa: Autora vanguardista

Para citar: Ramírez, B. (13 de febrero de 2020). ALAÍDE FOPPA: AUTORA VANGUARDISTA. Liberoamérica. https://liberoamerica.com/2021/02/13/alaide-foppa-autora-vanguardista/

ALAÍDE FOPPA: AUTORA VANGUARDISTA

Al hablar de las distintas vanguardias literarias gestadas en Latinoamérica es indudable la importancia de obras como la de Alaíde Foppa (1914-1980) en cuanto a la búsqueda de nuevas formas de expresión mediante la palabra poética. Nacida en 1914 en la ciudad de Barcelona, España, hija de padre argentino y madre guatemalteca, adoptó la nacionalidad de esta, convirtiéndose en una de las figuras revolucionarias más representativas de las luchas feministas en Guatemala y en México.
En vida, Foppa publicó, entre otros libros, siete poemarios en total, la mayoría de ellos en México: El ave Fénix: Las palabras y el tiempo. España (1945), Poesías. México (1945), La sin ventura. México (1955), Los dedos de mi mano. México (1958), Aunque es de noche. México (1959), Guirnalda de primavera. México (1970), Elogio de mi cuerpo. México (1970).
A pesar de lo representativa que resulta su obra a la hora de contemplarla desde un punto de vista histórico para las vanguardias latinoamericanas, la poca crítica existente sobre esta autora se ha basado, en la mayoría de los casos, en asuntos biográficos, como su postura política, sus vivencias en el exilio y su desaparición. De este modo, por ejemplo, Frigerio (2017) aborda algunos poemas de la autora, con la intención de demostrar la presencia de un gran contenido feminista, que según su interpretación, era resultado de las vivencias y de las luchas personales de Foppa.
De igual manera, Ludec (2000) plantea un estudio sociológico de esta escritora, donde expone, a través de una serie de detalles biográficos, los sucesos más representativos de su vida, comenzando con sus primeros años, sus ideas políticas, para luego abordar el tema de su exilio en México y, por último, su desaparición (secuestro) el 19 de diciembre de 1980 en Guatemala.
El abordaje de su desaparición se presenta como el tema principal de múltiples estudios, entre los que es posible mencionar los trabajos de Rossi (2000) o de Poniatowska (1990), donde se sigue este abordaje biográfico de la autora, centrándose en la repercusión social que tuvo su secuestro para el contexto político de Guatemala en esa época. De este modo, el estudio de su obra pasa a estar en un segundo plano, incluso al punto de que no existen trabajos críticos que se enfoquen en el valor literario de su poesía y mucho menos que describan su aporte a los movimientos literarios de vanguardia en Latinoamérica.
Este trabajo busca aportar una lectura de su obra poética desde un punto de vista meramente literario, específicamente centrado en la influencia de vanguardias como la llamada poesía pura, con la finalidad de brindar un acercamiento distinto del abordaje biográfico que predomina en la crítica de su obra. De este modo se describirá una serie de vínculos entre una selección de sus textos poéticos, escritos entre 1945 y 1959, y los ideales de estéticas vanguardistas, entre ellos la llamada poesía pura.

Breve marco conceptual

En seguida, se aborda una serie de conceptos que servirán como base para el análisis correspondiente. Se define, en primer lugar, tres rasgos temáticos (gongorismo, poesía pura y cubismo); y, en segundo lugar, un recurso estructural que también resultará primordial para el análisis de los textos de Foppa (lenguaje figurado).

Cubismo

Un concepto importante para la conformación de las distintas vanguardias literarias en Europa y en Latinoamérica es el cubismo, con especial atención en la forma en la que las ideas estéticas de Picasso y Braque influenciaron a grandes autores de todo el mundo.
Una de las características principales del cubismo que resultan primordiales para estas nuevas formas de expresión, fue la idea del arte como una ruptura donde “ya no se trata de representar objetos visibles del mundo exterior, en la llamada y supuesta realidad, sino que concibe o crea su propia realidad” (Matamoro, 1991, p.29). Es en este punto donde resulta evidente el vínculo entre cubismo y el creacionismo planteado por Huidobro, y, al mismo tiempo, entre el cubismo y la idea de poesía pura: en el planteamiento de una obra de arte que se desconecta de la realidad humana para intentar concentrar su propio valor en cuestiones como la forma, la esencia de las cosas, la idea misma.
Así, el cubismo es un intento de alejarse de la mímesis aristotélica, para postularse, tal y como lo formula Matamoro (1991), no como “arte de imitación, sino de concepción que se eleva a la creación” (p.29). Así, el cubismo entra en relación intrínseca con la poesía pura y con el lenguaje metafórico, porque uno de sus objetivos es romper con la referencialidad del lenguaje.

Poesía pura

La poesía pura, aunque cuyo origen se encuentra en autores franceses como Mallarmé y Valéry, sobresale por ser una de las corrientes más importantes que influenciaron las distintas obras poéticas del grupo del 27 en España y, como se demuestra en este y en otros trabajos, también a distintos autores latinoamericanos, entre ellos Alaíde Foppa.
A grandes rasgos, la poesía pura es definida por Azam (1986) como: “todo lo que permanece en el poema después de haber eliminado todo lo que no es poesía. Pura es igual a simple” (p.145). Este sentido de depuración será esencial para la búsqueda del poema “puro”. La poesía pura es entonces una poesía sin estorbos. Estorbos son aquí, según Siebenmann (1973): “no sólo anécdotas, fines monitorios, verdades prácticas, moralidades, sentimientos vulgares, sino también la embriaguez del corazón y hasta las cosas mismas” (p.240).
Por lo contrario, la poesía pura pretende abordar la aptitud metafórica del mundo. En su proceso no busca tratar las cosas propiamente dadas sino siempre su esencia, la idea de esta y sus propiedades simbólicas (Siebenmann, 1973). De este modo, el poema será entendido “como resultado de un trabajo de depuración, de transparencia y simplificación” (Azam, 1986, p.145).
Uno de los mayores teóricos de la poesía pura es Ortega y Gasset en “La deshumanización del arte” (1925). El filósofo define esta poesía, en primer lugar, por su tendencia a la depuración o purificación; en segundo lugar, la concibe como deshumanizada, es decir, despojada de intenciones políticas (al menos explícitas); en tercer lugar, la presenta como una literatura integradora de la novedad y la tradición, por lo que constituye una vanguardia paradójica, que practica la ruptura y rinde homenaje a los antepasados al mismo tiempo.

Gongorismo

El gongorismo resulta, como concepto, una de las bases esenciales de la poesía pura, en especial en los ideales que empezaron a surgir en España con respecto al “purismo”. Este no representa un entusiasmo colectivo, sino una tendencia estilística propia de la creación literaria que se inclina hacia la manera de Góngora (Siebenmann, 1973).
La figura de este escritor resulta indispensable como referente para el “nuevo arte”; idea que se vio incentivada en la, ya conocida, conmemoración del centenario de Góngora en el año 1927. En este sentido, Góngora representará para las nuevas tendencias poéticas, tal y como lo señala Siebenmann (1973): “un exponente del «arte racional», de la estética irregular o […] del estilo asiánico, el concepto del gongorismo se usa como sinónimo de lo moderno por antonomasia, pensando en primer término en su metaforismo” (p.235).
La base de la estética gongorina es la metáfora. Como sucede en la obra de Góngora, en muchos poemas del grupo del 27, y autores posteriores influenciados por estos, las metáforas se acumulan de tal modo que generan una composición barroca, es decir, densa y compleja.
No es extraño que esta complejidad metafórica resulte muchas veces en un hermetismo y un alto grado de autorreferencialidad en los textos; esto apoyado por la complejidad sintáctica que aportan figuras de construcción como el hipérbaton. El objetivo de este lenguaje puede ser incluso el de prescindir de los referentes de la realidad sensorial para sustituirlos por otros de origen exclusivamente literario.
Lo anterior tiene un efecto sobre el nivel político de los textos, pues la autoreferencialidad forma al mismo tiempo una ilusión de apoliticidad. No obstante, debe tenerse en cuenta que el gongorismo de los textos no implica el desinterés por la política, sino que es una postura política en sí mismo.

Lenguaje figurado

El lenguaje figurado es aquel donde “las construcciones gramaticales se quiebran y desordenan” (Fernández, s. f., p. 26), con el fin de dotar al discurso de una carga afectiva particular, la cual puede ser diferente en cada situación.
Aunque son incontables las figuras recogidas en los diccionarios de retórica y los manuales de estilística, y no es este el momento propicio para definirlas, sí puede abordarse una de sus principales divisiones: por un lado, se encuentran las figuras de dicción, relacionadas con la sonoridad y el ritmo del lenguaje; por otro lado, existen los tropos o figuras de sustitución, que consisten en reemplazar los términos literales por otros que varían las posibilidades expresivas.
Ahora bien, entre las figuras de sustitución, merece un lugar especial la metáfora. “La metáfora es, con mucho, el tropo más importante y el más usado” (Fernández, s. p., p.108). La metáfora no solamente aparece con gran frecuencia en el lenguaje literario, sino también en el lenguaje cotidiano. Por tanto, puede considerarse como una herramienta atávica que ha permitido superar el miedo al tabú, expresar el placer y provocar la risa desde hace miles de años. Esta figura, además, está revestida de una especial significación para el grupo del ´27, ya que varios de sus miembros la reconocen como signo de pureza.
¿Cuál es el papel de la metáfora en la poesía pura? La metáfora permite desplazar la realidad sensorial y sustituirla por una serie de referentes imaginarios exclusivos del mundo del poema. Si el objetivo de la poesía pura es, como decía Paul Valéry, formar mundos alternativos a la realidad tangible, la metáfora es la herramienta que hace posible cumplirlo; o si, al modo de Mallarmé, se busca alcanzar la trascendencia a través de las formas literarias, la metáfora toma especial valor, ya que permite ir más allá del mundo sensorial inmediato del yo lírico, al atribuirle términos de comparación que lo amplifican y desbordan.

Desarrollo

Existen, según Azam (1986), dos rasgos fundamentales de la poesía pura, uno que desmiente la lógica racional y otro que busca la expresión de una vivencia inefable. En este planteamiento, la figura del poeta es la de alguien que toma la vida y la despoja de todo lo que no es poesía para así fijarla en el poema. Asimismo, el poeta es capaz de observar de manera contemplativa todas las cosas y percibir en ellas el orden y el ser. Supone que la realidad está ahí para ser nombrada por él, de modo que el poeta y las cosas se justifican mutuamente, generando en este intercambio la figura de la consciencia.
La poesía pura en este sentido busca ser siempre esencia, idea pura de aptitudes simbólicas o metafóricas, sin caer en el olvido de la forma. Existe, en esta poesía, una tensión puramente intelectual entre lo que Siebenmann (1973) llama el espíritu que contempla y el intelecto que observa la contemplación a través de esta tensión. Esto se encuentra realización en el poema complementándose con una serie de contrastes de sintaxis y contenidos.
Son múltiples las conexiones existentes entre esta estética y otras corrientes vanguardistas, pues en su propia naturaleza la poesía pura se encuentra influenciada por una gran variedad de ideas que venían tomando fuerza en Europa a principios del siglo XX. De este modo, no solo se analizarán componentes “puristas” en las obras de Foppa, sino también los distintos rasgos que vinculan estos textos con corrientes como el cubismo y el gongorismo, intrínsecamente asociadas a esa búsqueda de lo “puro” en la poesía.
El gongorismo, por su parte, se presenta en la obra de Foppa como la utilización de una sintaxis compleja que contribuye al ritmo de cada verso; esta, muchas veces aunada a la simetría que demuestra el lenguaje utilizado en los poemas, a través de figuras literarias como la metáfora, el hipérbaton y el encabalgamiento, son componentes que contribuyen al carácter depurado de su poesía, tal y como es posible evidenciar en el poema “Canto oscuro” (p.91):

Oscuro canto que brota
de la honda esperanza rota,
y del retorno
al círculo cerrado. Peso escondido como hijo sin nacer
en el vientre profundo, apretado nudo
en el lugar del corazón. (vv. 1-11)

En este fragmento del poema es posible apreciar la utilización de figuras literarias como: el encabalgamiento, constante entre los versos 1 y 6, y entre los versos 7 y 11; la metáfora, presente desde el inicio hasta el final del fragmento en imágenes como “círculo cerrado” o “apretado nudo/ en el lugar del corazón”; e hipérbaton, utilizado como recurso gongorista de hermetismo, como por ejemplo al momento en que se indica “Peso escondido/ como hijo sin nacer/ en el vientre profundo”. La presencia de estos elementos gongoristas resulta un factor primordial en la concepción de lo que Ortega y Gasset llamaría el nuevo arte; el arte puro.
Al leer los versos anteriores es posible evidenciar, además, la implementación de la metáfora como recurso creador. Esta implementación del gongorismo fundamenta la formulación de un lenguaje figurado, definido por Fernández (s.f.) como un recurso donde “las construcciones gramaticales se quiebran y desordenan” (p. 26), lo cual permite la presentación de imágenes sugestivas complejas a través de las cuales el poema logra crear su propio mundo, basado en ideas y relaciones suprarrealistas:

Ay, tampoco suena ni sube
el nocturno canto hacia el cielo lejano.
Es una voz sorda
que se ahoga en la garganta, es un grito callado.
Y si sube,
no es un vuelo
en la noche muda,
es sólo una nube de humo
que se pierde en la sombra. (vv. 12-23)

Imágenes como el “nocturno canto” que sube “hacia el cielo lejano” y “una voz sorda/ que se ahoga en la garganta” configuran este lenguaje figurado del poema, pues no buscan representar una realidad observable, sino que se plantean como elementos de un mundo propio articulado por el poema como una forma de apelar al contenido metafórico del lenguaje, ese lenguaje figurado construido en formas como la “noche muda” que “se pierde en la sombra”.
Este rasgo propio del gongorismo se ve apoyado tanto en los abordajes temáticos como en los recursos literarios implementados. En relación con el abordaje temático, su obra permite identificar un gusto consistente por el hermetismo que reafirma, además de una búsqueda de purificación poética, el carácter deshumanizado en su obra.

En Foppa, pocas veces se alude a la realidad inmediata; su poesía se inclina casi siempre a esta autorreferencialidad de su propio contenido, tal y como se muestra en su poema “Propiciatoria” (p.89):

Lenta y plácida
sea la vida que corre por mis venas, largos sueños y dulces despertares me asistan,
escuchen mis oídos voces quedas, mientras crece en secreto
la criatura.

De este modo, adjetivos como “lenta y plácida” permiten que se evidencia una actitud contemplativa de la escena plasmada, no como una forma de figurar un paisaje o un retrato sino como un medio de entender la visión del yo lírico a través de los detalles evocados. Esto, junto con los elementos oníricos implementados, contribuyen a la construcción de esa autorreferencialidad antes mencionada tan común en autores representativos del cubismo como es el caso del gran Apollinaire, entre otros.

¡Ay, que el llanto no empañe mi pupila!
Que por furtivo anhelo no tiemblen mis pestañas,
ni perturbantes fantasmas me llamen, mientras vive en mi seno
la criatura. (vv. 1-13)

El contenido del poema introduce al lector en una negativa de los sentimientos humanos, como si el yo lírico estuviese luchando contra su propia realidad humana y se planteara como objetivo plasmar su emocionalidad a través de un lenguaje deshumanizado, metafórico, en este caso formulado a través de elementos tan sugestivos como los “fantasmas” y “la criatura”, que terminan siendo parte del mismo lenguaje figurado del texto. Este recurso cubista, además de ser concebido como una herramienta poética depurativa, también se relaciona con ideales estéticos de otras corrientes vanguardistas como el creacionismo planteado por Huidobro, e, incluso, con corrientes como el ultraísmo, aunque, a diferencia de este último, la poesía pura no busca romper con la tradición sino tomarla como base de sus innovaciones.

Así, el cubismo se encuentra intrínseco en la idea de alejarse de la mímesis aristotélica, de las descripciones del paisaje real, para enfocar la palabra en su capacidad evocadora (motivo de la poesía pura) tal y como es evidente en la obra de Foppa donde se utiliza el lenguaje metafórico con la finalidad de romper con la referencialidad del lenguaje. La imagen poética resulta de este modo un elemento esencial, junto con la evidente preferencia por un lenguaje cuidadosamente seleccionado, otra señal clara de la influencia de la estética de la poesía pura, cuyas descripciones no buscan remitir a la vida humana en sí, en su dimensión más verosímil, sino que se ejecutan como aproximaciones que interaccionan con otros elementos del poema a través de su capacidad simbólica y no de su contenido connotativo:

¿Cómo puedo estar triste si la rama florece?
No empañe su mirada, antes que se abra,
el velo de mis lágrimas. El alma no me pertenece. Mañana,
desprendida de mí
la criatura (vv. 14-22)

Incluso cuando se presentan elementos propios de un espacio aludido, como las ramas y las flores, el poema en Foppa no se encuentra limitado al plano real de las cosas ni a una descripción mimética del suceso descrito, sino más bien articular estos elementos como recursos simbólicos que configuran su propia realidad poética; una poesía depurada.
Como último ejemplo de esta configuración, es posible mencionar el poema “Un día” (p.90), donde la poeta recurre a elementos de la naturaleza como el cielo y la lluvia, no con la intención de describir un paisaje, sino como una forma de presentar, mediante metáforas sugestivas, imágenes de gran contenido simbólico que interaccionan entre sí en la dimensión interna del poema:

Este cielo nublado de tempestad oculta y lluvia presentida me pesa;
este aire denso y quieto, que ni siquiera mueve la hoja leve
del jazmín florecido, me ahoga (vv. 1-9)

De nuevo se plantea la metáfora por su capacidad figurativa en imágenes como por ejemplo “tempestad oculta” u “hoja leve” que contribuyen a configuración del mundo alternativo del poema, característica cubista que contribuye al sentido deshumanizado del texto.
Asimismo, otros recursos gongoristas como la utilización de encabalgamientos (vv. 1-4) y de hipérbaton como en “lluvia presentida/ me pesa” revelan una intención depurativa del poema que se ve reafirmada en el hecho de que el contenido presente no alude a sentimientos o acciones cotidianas de la vida humana, sino que se proyecta en una actitud autorreferencial, edificada sobre las bases de un lenguaje figurado.

Conclusión

A pesar de que los poemas analizados poseen aspectos que los hacen distintos entre sí, hay ciertos recursos que se mantienen constantes a lo largo de la obra de Foppa. Por un lado, la deshumanización de las temáticas surge como un punto en común en los poemas seleccionados, pues sus contenidos se desvinculan de la cotidianeidad y la sentimentalidad humana. Por otro lado, sobresale la utilización de elementos abstractos que reafirman el carácter autorreferencial de sus trabajos poéticos que viene a suplantar la intencionalidad mimética tradicional en la literatura; cambio que contribuye a la depuración de su poesía.
A nivel estructural, también son evidentes elementos relacionados al purismo en sus textos: la presencia recurrente figuras literarias como la metáfora, el hipérbaton y el encabalgamiento permiten percibir la influencia de estéticas como el gongorismo y el cubismo en su poesía, ambas características vinculadas a los ideales de la corriente artística denominada poesía pura.
En síntesis, se puede afirmar que, mediante el análisis planteado, es posible evidenciar con claridad una serie de relaciones entre la obra de la escritora guatemalteca Alaíde Foppa y los ideales planteados por la poesía pura. Entre estos sobresalen aspectos propios de la construcción temática y estructural de su poesía, lo que sugiere la influencia de esta corriente artística en el trabajo creativo de Foppa y plantea la posibilidad de contemplar la obra de esta autora como parte esencial del proceso de captación, desarrollo y evolución de las distintas vanguardias en Latinoamérica.

Bibliografía

Azam, G. (1986). Ser y estar en la poesía pura. Asociación Internacional de Hispanistas.
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Frigerio, F. C. (2017). Contribuciones femeninas a la poesía guatemalteca: el siglo veinte. Repertorio Americano, (27), 133-157.
Gasset, J. O. Y. (2007). La deshumanización del arte.
Ludec, N. (2000). Alaíde Foppa… una escritora guatemalteca desaparecida… Su nombre a través de la Red. Debate feminista, 22, 109-130
Matamoro, B. (1991). Apollinaire, Picasso y el cubismo poético. Poniatowska, E. (1990). Alaíde Foppa. Debate feminista, 2, 4-15.
Rossi, A. (2000). Un semblanza de Alaíde Foppa. Debate feminista, 22, 104-108.
Siebenmann G. (1973). Los estilos poéticos en España desde 1900. Madrid, España; Editorial Gredos. 230-266.

Escrito por

San José, Costa Rica, 1997. Cursa la licenciatura de Filología española en la Universidad de Costa Rica, donde también realizó estudios en Filosofía. Se ha desempeñado como editor literario para instituciones como Editorial Estudiantil UCR, CulturaCR.net y Editorial Nueva York Poetry Press. Ha participado en diversos festivales de poesía como el XVI Festival Internacional de Poesía de Costa Rica, el Festival Nacional de poesía en Turrialba, Costa Rica 2019 y el IV Festival de Poesía de Fredonia, Colombia. En el 2017 fue ganador del Certamen de Poesía joven organizado por la embajada de Estados Unidos en Costa Rica y en el 2018 obtuvo el primer lugar en el Certamen Nacional de poesía joven organizado por la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) con su libro Principio de Incertidumbre, posteriormente publicado en el 2018 en la ciudad de Nueva York bajo el título de Entropías. Como investigador ha representado a Costa Rica en múltiples congresos de literatura en España, Perú y Centroamérica.

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